Dejan en libertad al constructor acusado de una estafa inmobiliaria

El día 1 y el 15. Debe presentarse dos veces al mes en el Juzgado.
E. G.

El constructor al que diversos afectados han acusado de haber estafado cerca de un millón de euros salió ayer en libertad tras prestar declaración en los Juzgados de Colón, aunque el magistrado decretó que debe comparecer los días 1 y 15 de cada mes para evitar que pueda escapar del país hasta la celebración de la vista oral.

Como ya adelantó este periódico en su edición de ayer, el constructor, cuya identidad responde a las iniciales F. J. U. B., de 39 años y residente –hasta el momento de su huida tras salir a la luz las presuntas estafas– en Miranda de Azán, había sido denunciado por diversas personas –por el momento se han interpuesto cuatro denuncias aunque las víctimas aseguraron que hay más afectados– por un supuesto delito de estafa.

El constructor cometió presuntamente varias estafas desde el año 2006. El fraude consistió en la venta de inmuebles que no llegó a entregar. Incluso, en algún caso, llegó supuestamente a vender una misma vivienda a dos propietarios distintos, como señaló una de las afectadas: “Le di 46.000 euros de entrada y cuando terminó la obra, me quedé sin chalé. Ahora debo 52.000 euros al banco”. Tras enterarse de la posible estafa comprobó que esa misma vivienda “se la había vendido a otra pareja de Córdoba”.

La mayoría de los afectados abonaron la cuantía del inmueble al contado. Otros, en cambio, esta operación inmobiliaria la efectuaron por permuta –les cedieron terrenos a cambio de chalés–.

El presunto estafador levantó algunos de los chalés propiedad de los afectados en municipios de la provincia: en Miranda de Azán, en Peñaranda de Bracamonte y en San Cristóbal de la Cuesta. También edificó en Galicia.

Cuando las víctimas se percataron del supuesto fraude, ya no pudieron localizar al empresario, al encontrarse en paradero desconocido, concretamente, en Punta Cana.

Ante esta situación, los afectados denunciaron los hechos a la Justicia, aunque en el año 2008, el magistrado encargado de la causa archivó el caso al no poder citar al acusado por encontrarse fuera del país.

Según informaron fuentes cercanas al caso, el constructor se marchó a Punta Cana, donde rehízo su vida y comenzó la actividad con una nueva empresa.

El pasado fin de semana, el empresario realizó una visita a Salamanca, momento que aprovecharon algunos de los afectados, que le siguieron la pista durante este tiempo, para poner este hecho en conocimiento de las autoridades.

Fue el pasado domingo, cuando varios de los afectados, tras dar aviso a los agentes de la Guardia Civil, siguieron al empresario, que viajaba en un turismo junto a su pareja e hijos. A la altura del término municipal de Vecinos, los agentes detuvieron a F. J. U. B., aunque no por el presunto delito de estafa, sino por no disponer de la documentación, ya que el Juzgado de Instrucción número 4, que lleva la causa –y que tenía que haber dictado la orden de arresto por este motivo– no se encontraba de guardia este fin de semana. Tras ser arrestado, fue trasladado a las dependencias de la Guardia Civil donde permaneció durante la noche hasta ser trasladado en la mañana de ayer a los Juzgados de Colón, donde prestó declaración.

Segundo caso en el año
La provincia registra dos casos de estafas en lo que va de año. Así, a mediados del mes de septiembre y tras permanecer cerca de un mes en paradero desconocido, agentes de la Guardia Civil detuvieron en el aeropuerto de Barajas al presunto estafador de Alba de Tormes, con iniciales A. B. B., sospechoso de haber ganado casi dos millones de euros a costa de numerosos afectados por un negocio fraudulento de compraventa de vehículos.