Decibelios y dióxido: el sino de las calles con más tráfico de Salamanca y su futuro limitadas a 30
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Decibelios y dióxido: el sino de las calles con más tráfico de Salamanca y su futuro limitadas a 30

Paseo Canalejas (Foto: Arai Santana)

Canalejas, paseo Carmelitas, Filiberto Villalobos o Gran Vía coinciden como las calles con más ruido y más contaminación: la reducción de velocidad del tráfico, esperanza para calmar esta situación.

El mapa de la contaminación acústica y ambiental en la ciudad de Salamanca tiene varios puntos calientes que coinciden. Son las calles con más tráfico, que sufren las consecuencias de la circulación rodada y para los que se abre un horizonte algo más despejado gracias a la reducción de los límites de velocidad en ciudad, que entra en vigor este día 11 de mayo. 

 

Las nuevas velocidades máximas legales en ciudad, a 20 en zonas peatonales y a 30 como nueva velocidad genérica, responden a un doble objetivo según los técnicos. Una menor velocidad de circulación reduce la contaminación y rebaja la siniestralidad, tanto el número de accidentes como su gravedad. Así lo ha defendido la DGT a la hora de hacer el cambio y el Ayuntamiento de Salamanca ha asumido los argumentos.

 

Pero, ¿qué pasa con los tiempos de desplazamiento? A menor velocidad, ¿más atascos? El alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, ha asegurado que la reducción de velocidades máximas "no tiene incidencia en los tiempos de desplazamiento" y que la diferencia entre moverse a 30 y 50 ronda el minuto y medio o dos mintuos en tramos de longitud considerable: "No se pierde tiempo". El concejal de Tráfico, Fernando Carabias, apunta otro dato. En el paseo de Canalejas, una de las grandes avenidas donde ya había un limite a 30, ni ha habido más multas ni más problemas de circulación.

 

La reducción de la velocidad máxima repercute, además, positivamente en la reducción de la siniestralidad. La progresiva reducción de las máximas en calles de Salamanca ha repercutido en menos accidentes y también afecta a la gravedad de los atropellos: Carbayo ha citado el dato de la DGT, que dice que el riesgo de morir en un atropello se reduce un 80%.

 

En la presentación esta semana de los nuevos límites, el alcalde ha defendido que la reducción de la velocidad disminuye la contaminación acústica y también reduce las emisiones de dióxido de nitrógeno, contaminante directamente vinculado a la circulación con vehículos a motor. "Estamos hablando de una ciudad más amable, más agradable, más ecológica", ha dicho Carbayo como motivo último de la medida que, de manera indirecta, va a venir a atajar los problemas de ruido y contaminación que tiene la ciudad por el tráfico rodado.

 

El problema del ruido

En el caso de Salamanca, su mapa de ruido, recientemente actualizado, demuestra que son las calles con más tráfico las que tienen más problemas de decibelios. Consultando el documento se aprecia que las avenidas de la primera y segunda rondas concentran los tonos azules que marcan las calles con más ruido. De hecho, el tráfico rodado es el mayor contaminante acústico de la capital, donde los valores provocados por industria son casi despreciables y el siguiente contaminante es el ruido ferroviario.

 

Según el mapa de ruido actualizado, un 13,2% de la población de la capital sufre problemas de ruido por el tráfico, un 1% por ruido ferroviario y un 0,04% por industria. En total, unas 12.000 de las 92.000 viviendas de la capital sufren niveles de contaminación acústica por encima de lo normal por ruidos de la circulación.

 

 

En cuanto a las calles más ruidosas, según las mediciones hechas con Canalejas, Gran Vía, Carmelitas, Filiberto Villalobos, Maristas con Peña de Francia, Paseo de San Vicente o Torres Villarroel, donde las mediciones han comprobado ruidos por encima de los 70 decibelios.

 

Las calles más contaminadas

Ecologistas en Acción ha dado a conocer este primer trimestre los datos de la contaminación por calles en Salamanca, obtenidos en sendas oleadas de un estudio sobre la polución en la atmósfera de la capital en noviembre y febrero pasados. El informe se ha hecho a partir de la toma de datos con instrumentación de la propia organización ecologista, colocada en varios tramos de las calles que se iban a estudiar, y donde se han tomado datos de dióxido de nitrógeno, un contaminante directamente vinculado a los vehículos a motor.

 

Los datos contrastan con la toma de datos oficial, y en parte es normal: la organización ha tomado datos en 25 puntos de 21 calles de la ciudad. Por contra, la red 'oficial' de estaciones de control de contaminantes se reduce a dos en toda la capital.

 

Las cifras confirman que el paseo de Canalejas es la calle con más contaminación de la capital: una larga avenida de cuatro y cinco carriles, de entrada a la ciudad desde la cercana Santa Marta, con varios colegios y que llega hasta el centro. Los tres puntos de control, colocados en tres tramos diferentes, corresponden con dos de los tres lugares donde se han recogido datos de mayores emisiones del contaminaten estudiado. Sin embargo, no es la única que tiene problemas

 

A partir de los datos de Ecologistas en Acción, correspondientes al mes de febrero, el ránking de las calles más contaminadas y las que menos es el siguiente:

- Paseo de Canalejas

- Paseo de Carmelitas

- Gran Vía

- avenida de Portugal

- avenida de los Maristas

- calle Peña de Francia

- Torres Villarroel

- paseo de San Vicente

- Filiberto Villalobos

 

La mayoría de las calles coinciden con las que sufren ruidos y corresponden con aquellas que tienen una mayor intensidad de tráfico rodado en la primera ronda de la capital. El caso más evidente es el de Canalejas, una de las pocas avenidas circulatorias de la ciudad, con cuatro y cinco carriles, que recibe tráfico de la muy poblada Santa Marta

 

La excepción en el grupo es la Gran Vía, una de las pocas calles con tráfico hacia el centro histórico. Y hay que sumar puntos en calles que entran hacia el centro como Torres Villarroel o la avenida de Portugal; calles de gran tráfico como avenida Maristas o Peña de Francia para el acceso a centros educativos; y en menor medida los tramos con más circulación de Comuneros, Filiberto Villalobos y Alfonso de Castro.