"De todos los lugares posibles donde podía haber un vestigio franquista el salón de plenos es el menos adecuado"

Domingo Benito y Gorka Esparza, con la sentencia. Foto: De la Peña

Los demandantes, Benito y Esparza, recuerdan que Fernández Mañueco ha tenido que retirar los símbolos franquistas por sentencia judicial incluso de un lugar simbólico como el salón de plenos del Ayuntamiento. "Hay resistencia del alcalde a asumir que el tiempo de los vestigios franquistas ha pasado".

"Este es el final de un camino que emprendidos hace muchos años". Así ha empezado su comparecencia improvisada ante los medios Domingo Benito, el concejal de Ciudad Rodrigo que está detrás, junto con el abogado Gorka Esparza, de los procesos que han conseguido lo que ninguna moción ni grupo de la oposición ha conseguido en décadas: que los vestigios franquistas desaparezcan de Salamanca. Lo han hecho, además, después de que IU, partido al que ambos han tenido vinculación, se retirara de los pleitos. Benito se ha acordado de las otras personas con las que empezaron, a las que ha citado, a pelear contra la pervivencia de símbolos referentes al régimen franquista por toda la provincia y capital.

 

Benito ha recorado el éxito que tuvieron hace meses con la retirada del polémico medalló de Franco en la Plaza Mayor, "la plaza es ahora un lugar más bonito y más presentable", y ha destacado el logro de eliminar la efigie del dictador del salón de plenos, "porque de todos los lugares posibles donde podía haber un vestigio franquista es el menos adecuado". "En una sociedad democrática no debe haber vestigios de la dictadura en lugares públicos", ha insistido Benito, que acto seguido ha remarcado la circunstancia en la que se han retirado. "El Ayuntamiento de Salamanca, después de demandado, ha modificado algunos, nunca de motu propio", ha dicho.

 

En este mismo sentido, Gorka Esparza ha lamentado que si no hubieran ido a los juzgados la ley de memoria histórica hubiera sido en Salamanca "papel mojado" y que "no sirve de nada legislar" si luego no se cumple la ley. "Habría que preguntarse cómo es posible que hayan pasado diez años sin que se haya aplicado salvo llevándola a los juzgados", ha dicho confirmando que se decidieron porque "no podíamos estar esperando sine die". Esparza ha insistido en que el Ayuntamiento va a eliminar los vestigios pero sólo por mandato judicial, "esperemos que asuma que no pasa nada por cumplir las sentencias judiciales" y que haber llegado a este punto "evidencia una resistencia por parte del alcalde a asumir que el tiempo de los vestigios franquistas ha pasado".