De nuevo en el lío

LA UDS DEFRAUDA EN EL ALCORAZ. Mal partido de los unionistas que ni siquiera fueron capaces de poner a prueba a Doblas en los 90 minutos.
T. S.

A estas alturas ya hay encuentros en los que los puntos que se ponen en juego tienen valor doble. Poco a poco los equipos van encontrando a los que son sus rivales directos y el Huesca, sin duda, lo es para la UDS en el intento por evitar caer en los puestos de descenso. Por eso, en el pequeño campo oscense, se esperaba una pelea de poder a poder y al menos algo así se pudo observar en el primer tiempo del encuentro.

Es cierto que el equipo local comenzó dominando ante una Unión muy replegada atrás y a la que le costaba estirarse. El protagonista indiscutible de esos primeros minutos en el bando charro era el cancerbero Ángel Bernabé. En su reaparición casi seis meses después en Liga, el portero no parecía verse afectado por la inactividad y atajaba bien dos llegadas del Huesca. Primero intervino ante un remate de Camacho a los trece minutos y después, ya en el 21, metió una mano providencial tras un cabezazo de Moisés. El balón quedó muerto en el área pequeña de la UDS y nadie acertó a contactar con él antes de que fuera finalmente despejado lejos de allí.

Como si se dieran cuenta que vivir alrededor de su área podía convertirse en algo peligroso, los unionistas comenzaron a estirarse a partir de ese momento y en el minuto 24 llegó el primer intento de disparo de los blanquinegros por parte de Álvaro Jurado. Se marchó alto, sin inquietar en demasiado a Doblas, espectador hasta entonces y que lo seguiría siendo casi todo el resto del encuentro.

Fueron, sin duda, los minutos más igualados del choque, con un toma y daca constante entre los hombres del centro del campo. Al Salamanca le faltaba encontrar el pase certero que diera con sus delanteros y el Huesca parecía más atascado que en el arranque del partido pero se encontró, merced a un error visitante, con la gran oportunidad para marcar. Bernabé no acertó en una salida que se pudo ahorrar y dejó el esférico casi en bandeja para que Gilvan, que ya había probado unos minutos antes al guardameta, pudiera hacer el 1-0 a placer con la portería sin defensa alguna.

El tanto, a tres minutos para el descanso, suponía un varapalo para la Unión y la mejor noticia para un Huesca que sabe defender sus ventajas a la perfección. Además el conjunto oscense se vio ayudado por un Salamanca que si había mostrado más bien poco antes del descanso, hizo mucho menos tras la reanudación.

Ni siquiera los cambios que introdujo Sito en la zona ofensiva sirvieron para hacer espabilar a su equipo. Nadie era capaz de llevar peligro al área de un aburrido Doblas, mientras el Huesca se limitaba a esperar aguardando a que llegara una contra oportuna para sentenciar. Y finalmente encontró la sentencia en una acción que inicialmente no parecía peligrosa: Rico cogió el balón pegado a la banda derecha, primero superó a Toti y después sorteó a los rivales que le fueron saliendo al paso para acabar batiendo a Bernabé de tiro cruzado. Ahí se acabó el partido con una derrota que incluso pudo ser más dolorosa si Gilvan no hubiera desaprovechado una ocasión clarísima que incluso habría hecho más justicia a los méritos de ambos.