De los talleres, instrumento para la reinserción, a la piscina en Topas: así es la vida de los presos en la cárcel
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De los talleres, instrumento para la reinserción, a la piscina en Topas: así es la vida de los presos en la cárcel

La cárcel salamantina de Topas no es distinta de otras prisiones españolas. En ella, la falta de libertad es la única restricción que padecen los internos.

La vida en la cárcel es muy difícil, las personas que en ella se encuentran sufren un impacto negativo que se intenta paliar, pero aun así pierden en gran parte el contacto con el mundo exterior. En un Centro penitenciario todo está regulado como es la hora de apagar luces, el ocio, el descanso o las visitas.  Lo cuenta uno de los miembros del Comité Ejecutivo Nacional del sindicato ACAIP-UGT y miembro de la plantilla de trabajadores en la cárcel salmantina de Topas, Jesús Crego. 

 

Junto a los presos que pasan días, meses y años entre rejas, Crego afirma que, el centro penitenciario, ubicado en las afueras de la capital, es un complejo de edificaciones modernas y bien equipadas, con espacios por los que cada día caminan internos de ambos sexos.

 

Se inauguró a finales del año 1995 y se podría definir como un gran 'pueblo' con más habitantes que muchas poblaciones de nuestra Comunidad. En torno a 400 funcionarios vigilan de cerca de 800 reclusos que han cometido todo tipo de delitos. 

 

 

La apertura de celdas es a las ocho de la mañana. "Los internos bajan, desayunan y tras el reparto de la medicación, cada uno se va a realizar las actividades culturales, deportivas, formativas e incluso laborales... según estén inscritos", y que les sirve para ir preparando su vida en libertad. explica. Polideportivo, piscina, biblioteca y talleres para practicar las actividades más diversas permiten el desarrollo de las distintas facetas de cada uno de los encarcelados. 

 

Tras la comida, llega el tiempo para el descanso, el ocio y el estudio. "Se sigue con las actividades, talleres de confección, panelado, persianas... previstas hasta las nueve de la noche. "Nosotros estamos con ellos en todo, estamos presentes en todos los actos regimentales de los internos e intentamos suplir nuestras carencias laborales que sufrimos con vocación, dedicación, esfuerzo y profesionalidad. Si el trabajo diario sale en Topas es por la implicación de sus trabajadores en el funcionamiento del mismo". 

 

Cada celda tiene unos 9 metros cuadrados aproximadamente con baño y duchas propios acorde a un centro tipo como Topas. El mobiliario se completa con una litera de dos camas, mesa de estudio y silla. Los presos pueden tener una pequeña televisión.

 

Sin duda, Topas no es distinta de la mayoría de las prisiones españolas, con su cara y su cruz. Conforma un hábitat en el que se garantiza la custodia, pero en el que también se alternan esos espacios en los que es posible dar cumplimiento al fin esencial de la reinserción social y al desarrollo integral de las personas. La puerta metálica se vuelve a cerrar, un lugar donde nadie querría estar. 

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