De los Mozos asegura que Renault aprobará el cuarto plan industrial "en el momento adecuado"

Defiende que el automóvil debe avanzar hacia la consolidación de una nueva industria de movilidad.

El director de Producción y Logística del grupo Renault y Presidente de Renault España, José Vicente de los Mozos, ha asegurado que la compañía continuará con su apuesta por el país y aprobará y hará público "en el momento adecuado" el cuarto plan industrial.

 

El también presidente de la Asociación Española de Fabricantes y Automóviles (Anfac), en el marco de un desayuno informativo de Fórum Europa celebrado este jueves en Madrid, ha señalado que Renault es un "pilar" para Palencia, Valladolid y Castilla y León y, en general, para España.

 

De los Mozos, quien ha puesto en valor la alianza que mantienen Renault-Nissan desde hace 20 años, ha recordado que el grupo francés facturó el año pasado más casi 8.000 millones de euros y la alianza Renault-Nissan factura más de 10.500 millones al año y es la primera multinacional del país.

 

Así, ha expresado el compromiso de continuar con la apuesta por España con la aprobación de un cuarto plan industrial que, sin concretar fechas, ha señalado que se hará público en el momento adecuado.

 

En este contexto, ha incidido en que en Valladolid y Palencia fabrican modelos importantes dentro del grupo como el Captur y el Mégane, que en España en total el número de vehículos que se producen es de un millón y medio, mientras que de Sevilla sale un millón de cajas de velocidades.

 

Por otro lado, el presidente de Anfac ha asegurado que el sector del automóvil debe actuar, desde este momento, hacia la consolidación de una nueva industria de movilidad, trazando acciones que recojan aspectos ligados a la mejora de la competitividad "en el sentido más tradicional" junto con otros relacionados a la nueva movilidad.

 

"Se deben potenciar las nuevas inversiones tecnológicas o la atracción de nuevos fabricantes de componentes de los vehículos del futuro", ha asegurado.

 

El directivo ha señalado que todo esto solo será posible con una regulación inteligente que acompañe a los fabricantes de vehículos, de componentes y el resto de intervinientes en este nuevo ecosistema (telecos, eléctricas, aseguradoras, distribuidores, financieras, etc.).

 

"Necesitamos una regulación estable, homogénea, que dé seguridad y estabilidad a las inversiones, certidumbre y confianza a los clientes, que fomente la renovación del parque, el crecimiento de las ventas de vehículos cero emisiones y la atracción de proyectos en vehículo conectado y autónomo", ha defendido.

 

De los Mozos ha augurado un "horizonte bueno" para España en el apartado de fabricación de vehículos, aunque indicó que como país "puede aspirar a mucho más". En España se fabricarán 16 nuevos modelos electrificados, de los cuales 9 serán eléctricos puros. En la actualidad, de los 45 modelos que se ensamblan, un tercio corresponde a los fabricados en exclusiva mundial.

 

NECESIDAD DE ADAPTARSE

 

"Es necesario diversificar los tipos de modelo a fabricar para una mayor adaptación a los gustos del consumidor y la nueva demanda", ha avisado. Según la patronal, el coste de no transformar la industria de automoción española para adaptarse al ecosistema de la nueva movilidad provocaría pérdidas recurrentes anuales del 2 por ciento del PIB al año (alrededor de 21.165 millones de euros), por la pérdida de competitividad y el efecto de arrastre en otros sectores económicos.

 

Anfac asegura que este impacto real en el PIB sería comparable con el registrado durante la "crisis" de 2011, con la diferencia de que sería una pérdida permanente en el tiempo, "más difícil de recuperar".

 

"El sector quiere participar de forma activa en este nuevo ecosistema de movilidad, manteniendo su peso específico, incrementando sus áreas de negocio y con ello, seguir generando riqueza y empleo para el país", ha añadido De los Mozos.

 

Para lograr dichos objetivos, Anfac ha identificado una hoja de ruta "clara". Según la patronal, la medida "más inmediata" a poner en marcha es que se generen mensajes positivos de certidumbre para el ciudadano con respecto al futuro de la automoción, así como que, en los próximos años, las factorías nacionales sigan atrayendo inversión.

 

"No se puede prohibir. Hay que tener referencias y ver cómo podemos transformar el sector. España es un país que se mira mucho su ombligo y el problema es que muchas veces somos muy creativos. Quizás debamos ser más pragmáticos y no podemos poner en peligro una de las joyas del la corona del país", ha expresado.

 

De este modo, ha indicado que medidas como Madrid Central tan solo sirven para "entorpecer" la vida del ciudadano mientras no se comprueben que son efectivas y se cuantifique cuál ha sido el nivel de reducción de emisiones conseguido. "Cuando me lo demuestren, estaré a favor", ha manifestado.

 

En este contexto de transición hacia la electromovilidad en el que está sumido el automóvil, De los Mozos también ha resaltado la importancia de crear nuevos puestos de trabajo especializados en 'software', big data y plataformas electrónicas. "Un coche del mañana será un iPhone con ruedas", ha subrayado.

 

Por otro lado, el directivo ha aesgurado que, a corto y medio plazo, la demanda se contendrá en el entorno de entre 1,15 y 1,3 millones de unidades matriculadas al año.

 

"EL CLIENTE ESTÁ DESPISTADO"

 

Según De los Mozos, este apalancamiento de las ventas de vehículos en España se debe a la incertidumbre que rodea a los consumidores, que no saben qué tipo de coche comprar. También considera que afectarán a las matriculaciones los cambios en los hábitos de los jóvenes, que entienden el vehículo como parte de un ecosistema en el que la movilidad "es un servicio".

 

"El cliente está despistado y en un periodo de transición la demanda se contrae, mientras que, curiosamente, aumenta el mercado de segunda mano", ha señalado, tras lo que ha subrayado que la comercialización de automóviles con motor de gasolina será "predominante", pese a que los modelos diésel aún tiene recorrido.

 

De este modo, el también director de Producción y Logística del grupo Renault y Presidente de Renault España ha advertido de que la antigüedad del parque móvil irá en aumento. España tiene uno de los parques automovilísticos más envejecidos de Europa, con más de 12 años de edad media, cuando en países como Francia, Alemania o Reino Unido es inferior a 9 años.

 

Acerca de la posible fabricación de baterías en España, De los Mozos ha explicado que las compañías matrices eligen sus localizaciones en función de la demanda de eléctricos.

 

"Si en España no se consumen eléctricos y no hay infraestructura (de recarga), cómo vamos a convencer a las multinacionales para fabricar baterías. Las fábricas deben estar cerca de los mercados de consumo", matizó.

 

En la actualidad, Europa depende de las baterías que se producen en Japón, China y Corea. Según el directivo, China ha actuado años atrás de manera "muy inteligente" porque se ha dedicado a copiar la tecnología europea mientras se centraba en el desarrollo de las baterías.

 

El presidente de Anfac ha defendido que, durante los próximos años, uno de los principales retos del sector será la renovación del parque, sacando de la circulación más viejos y contaminantes para sustituirlos por otros de cero y bajas emisiones, que ayuden a mejorar la calidad del aire y la seguridad vial.

 

"La movilidad es un reto que no podemos definir unilateralmente desde la industria o desde los gobiernos. Corresponde a toda la sociedad decidir qué tipo de movilidad quiere para el futuro y trabajar conjuntamente y en consenso para potenciar la industria y su competitividad dentro de este marco", ha sentenciado.

 

En el desayuno también han estado la ministra de Industria, Comercio y Turismo en funciones, Reyes Maroto; la ministra para la Transición Ecológica en funciones, Teresa Ribera, y el vicepresidente ejecutivo de Anfac, Mario Armero, entre otros.