De las PCR a los test de anticuerpos: "No hacerlas en el momento preciso puede dar falsos resultados"
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De las PCR a los test de anticuerpos: "No hacerlas en el momento preciso puede dar falsos resultados"

Guía para entender las diferencias entre los 3 principales test de covid-19. Lo explica Juan Luis Muñoz Bellido, jefe de servicio de Microbiología del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca, 

Juan Luis Muñoz Bellido, jefe de servicio de Microbiología

La crisis sanitaria que vivimos en el momento actual ha hecho que lo más demandado por el profesional sanitario y la ciudadanía hoy en día sean los test de detección de coronavirus. La gente quiere saber si está infectada o lo ha estado ante la desescalada hacia la vida 'normal' que nos acontece en el momento actual. 

 

Es vital frenar la propagación de esta pandemia mundial. En concreto, hoy en día existen principalmente tres test para detectar si una persona está o ha estado infectada de COVID-19. La PCR, la más fiable, que detecta y cuantifica el virus; así como 2 test rápidos que detectan anticuerpos si la persona ha estado contagiada.

 

Cada una de las pruebas tiene sus pros y sus contras, por eso se continúa trabajando en desarrollar otras más rápidas, precisas y sensibles, es decir, con una mayor probabilidad de acierto. "Todas ellas analizadas en conjunto ofrecen información relevante sobre el estado de la enfermedad", lo explica Juan Luis Muñoz Bellido, jefe de servicio de Microbiología del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca. 

 

-¿Qué tipos de test existen?, ¿cuáles son sus diferencias?

-"Test moleculares, basados en la técnica de PCR: Detectan directamente material genético del virus (ARN). Se hace habitualmente a partir de una muestra nasofaríngea, porque es la zona con mayor concentración de virus en la fase inicial de la enfermedad, coincidiendo con los síntomas (cuando los hay). Como regla general, su positividad indica la presencia del virus en el organismo en ese momento. No obstante, en algunos pacientes, el test puede seguir siendo positivo una vez superada la enfermedad, debido a que pueden quedar restos de ácidos nucleicos del virus en los tejidos, aunque ya no haya virus viables".

 

"Test serológicos: Se hacen a partir de sangre o suero sanguíneo. Detectan los anticuerpos producidos por el propio organismo en respuesta a la infección. No se positivizan de forma inmediata al contagio, tardan unos días (al menos 3-4 días), ya que el organismo necesita ese tiempo para "diseñar" esos anticuerpos y producirlos en cantidades suficientes. Estos anticuerpos se pueden seguir produciendo durante meses o años una vez superada la infección, por lo que su presencia no indica necesariamente enfermedad actual. Su utilidad fundamental es epidemiológica: su presencia nos indica que un paciente ha tenido contacto con el microorganismo y ha generado respuesta inmunitaria, con lo que, 'a priori', podríamos considerar que está inmunizado (con las reservas necesarias en este caso concreto, dada la falta de experiencia existente al respecto). Estos test pueden detectar la presencia de anticuerpos de forma global, o diferenciar además el tipo de anticuerpo que detecta (IgG, IgM, IgA...) lo que, en algunos casos, puede ser una ayuda adicional al diagnóstico".

 

"Dentro de los test serológicos hay dos tipos: los conocidos como 'pruebas rápidas' (técnicamente se denominan inmunocromatografías), sencillos y rápidos de hacer y que no requieren infraestructura de laboratorio (se pueden hacer perfectamente en una consulta), y los que utilizan técnicas inmunológicas más complejas (ELISA, quimioluminiscencia...), que sí tienen que hacerse en un laboratorio de Microbiología Clínica debido a la infraestructura tecnológica que requieren, y deben ser interpretados por un especialista".

 

-¿Cuáles son los más eficaces, fiablilidad? Pros y contras…

"El diagnóstico de una enfermedad infecciosa es complejo. No se puede basar, como se plantea a veces de manera simplista, en el resultado de un test concreto. Ése puede ser el paso inicial, pero es necesario valorar después, en función de las características del paciente (clínica, radiología, otros datos analíticos), si ese dato es suficiente, si es fiable, si hay que realizar otras pruebas para confirmarlo o descartarlo...  En el caso concreto de la COVID-19, la eficacia y la fiabilidad de las diferentes pruebas dependen del momento de la enfermedad y del tipo de paciente".

 

"La evolución de la enfermedad es compleja y, por tanto, su diagnóstico también lo es. En pacientes sintomáticos con pocos días de evolución, las pruebas ideales son las pruebas moleculares (PCR). En este periodo son muy fiables, siempre que la toma de la muestra se realice adecuadamente. A medida que va avanzando la enfermedad, la cantidad de virus en la nasofaringe va siendo cada vez más baja, con lo que la posibilidad de detectarlo por PCR se va reduciendo, de modo que su fiabilidad, en especial si el test es negativo, va bajando. A cambio van empezando a aparecer anticuerpos, cuya detección es útil para el diagnóstico, por tanto, sobre todo en fases avanzadas de la enfermedad (a partir de los 7-10 días) o para hacer un diagnóstico retrospectivo". 

 

"Y desde luego, los test serológicos son insustituibles en el caso de estudios masivos en sectores amplios de población asintomática, al menos en una fase ya evolucionada de la pandemia, como es el caso. En esta fase, con los casos agudos afortunadamente en claro descenso, la estrategia tiene que ser doble: Diagnóstico tan precoz como sea posible de los casos sintomáticos nuevos, e investigación de sus contactos. Estudios serológicos poblacionales, del tipo del que está llevando a cabo el Gobierno, para conocer la situación serológica global de la población, y estudios serológicos específicos en grupos críticos (sanitarios, servicios públicos, etc.)".

 

-¿Se están utilizando todos ellos en Salamanca?

"Sí, se están utilizando todos. Bien entendido que utilizarlos todos no quiere decir usarlos todos en cada uno de los pacientes, sino los adecuados en función de las características de estos (gravedad, tiempo de evolución, etc.). Pero están disponibles todos, para usarlos cuando sea procedente".

 

-Procedimientos de su utilización

"Como se ha comentado antes, los test moleculares (PCR) son una herramienta esencialmente diagnóstica, y son la mejor herramienta en dos circunstancias: pacientes con síntomas, sobre todo si la enfermedad lleva pocos días de evolución, y contactos que hayan podido resultar contagiados por estos".

 

"En fases más avanzadas de la evolución, los test serológicos pueden tener mayor utilidad. Y desde luego, en población asintomática, lo ideal es hacer una selección inicial mediante test serológicos. Ello nos va a permitir diferenciar entre personas que no han tenido nunca contacto con el virus, personas que sí lo han tenido y han superado la enfermedad y personas que podrían tener una infección actual y ser por tanto potenciales transmisores. En estos últimos hay que continuar el estudio mediante PCR, mediante otras técnicas serológicas o combinando ambas, para concretar el diagnóstico y actuar en consecuencia. Por eso comentaba antes que centrarlo todo en la realización de un tipo concreto de test es una postura simplista, que ningún profesional con conocimientos es este área de las enfermedades infecciosas puede avalar. Hay una amplia variedad de test, cada uno con un lugar concreto en el procedimiento diagnóstico, y deben ser aplicados con criterio, por personas con los conocimientos adecuados, en función de las características de cada paciente".

 

-Hay dos tipos de test rápidos... se están comprando de forma masiva... ¿son eficaces? 

-"En efecto, existen dos tipos de test rápidos. Ambos son test serológicos, es decir, detectan si la persona está produciendo anticuerpos frente al virus. Uno de ellos detecta la producción de anticuerpos de forma global y el otro diferencia los dos tipos principales de anticuerpos que se producen (IgG e IgM)". Esta diferenciación puede tener interés en algunos casos porque la presencia de un tipo, otro o los dos nos permite deducir el grado de evolución de la enfermedad, y actuar en consecuencia".

 

"Técnicamente se conocen como inmunocromatografías, y son test que, por su propio fundamento técnico, tienen una buena especificidad, pero una sensibilidad menor (no más del 70-75%). En otras palabras, si es positivo, es bastante fiable, pero puede haber falsos negativos. A cambio, son test sencillos, rápidos y que se pueden hacer fuera del hospital,  incluso a domicilio, y permiten realizar la prueba a grupos grandes de personas de forma sencilla y en poco tiempo. Por eso la estrategia que se suele utilizar es hacer inicialmente este test y cuando, conociendo sus características, su resultado nos ofrezca alguna duda, confirmarlo mediante los otros test serológicos más complejos de los que hablábamos al principio (ELISA, quinioluminiscencia) y que, repito, están disponibles en el hospital para utilizarlos cuando esté indicado".