De las muñecas a la báscula: "La anorexia y la bulimia pueden llevar a las pacientes a la muerte"

Carlos Roncero, jefe de servicio de Psiquiatría en el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca, advierte del peligro de sufrir estas enfermedades e incluso del desconocimiento que hoy por hoy existe en la sociedad, ya que son patologías muy peligrosas que pueden llevar a los pacientes incluso a la muerte, si no son tratadas a tiempo.

El equipo de la Unidad de Alimentación de Salamanca (Foto: De la Peña)

Defina anorexia. Diga lo primero que se le venga a la cabeza. Con toda seguridad habrán pensado en comida, en niñas extremadamente delgadas, preocupadas por las imágenes que se publican en las revistas y que miden cada centímetro de su cuerpo frente al espejo. O en chicas que se provocan el vómito para compensar ingestas mínimas a  los pocos minutos.

 

¿Qué es para usted la bulimia? En un trastorno caracterizado  por realizar atracones de comida en cortos períodos de tiempo,  con un miedo a engordar y frecuentes alteraciones de la impulsividad y del estado anímico. Ambas son un trastorno que no solo afecta a los kilos, algo muy importante que en ocasiones puede llegar a la muerte de las pacientes, pero también es relevante el daño que causan en el cerebro.

 

Con difícil solución, pero posible, exigen un tratamiento global de la persona que actúe sobre su estado físico, social y emocional. Según Carlos Roncero, jefe de servicio de Psiquiatría en el Complejo Asistencial salmantino, la anorexia se produce cuando la persona "cumple una serie de criterios en relación con la sintomatología que presenta, referidos al rechazo de mantener el peso corporal igual o por encima del valor mínimo normal considerando la edad y la talla".

 

Añade el doctor, que estas enfermedades suelen manifestarse mayoritariamente en la adolescencia, por ello, los padres deben estar "muy atentos sobre todo si hay cambios en la conducta alimenticia, si hay miedo intenso a ganar peso o convertirse en obeso, a la distorsión de la imagen corporal... e incluso si hay atracones", ha explicado.

 

Destaca que aunque la percepción social de las enfermedades agrupadas en los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) ha evolucionado desde que en los años 80 se empezara a hablar de esta enfermedad en nuestro país, lo cierto es que aún hay mucho desconocimiento. 

 

-¿Qué diferencia hay entre la bulimia y la anorexia?

-"Los trastornos de la conducta alimentaria incluyen diversos alteraciones o diversos problemas psiquiátricos en los que la expresión es distinta. Por un lado tenemos el bloque de las anorexias que son personas que tienen una distorsión de su imagen corporal y realizan conductas restrictivas e ingieren menos alimentos de lo habitual. Por otro lado  está el grupo de la bulimia que son pacientes que comen de una manera compulsiva o exagerada, en cuanto a tiempo, cantidad e incluso ambas cosas.

 

-¿Hay otros trastornos alimenticios?

-"Hay otro trastorno como el del trastorno por atracón en el que se producen ingestas masivas en un corto periodo de tiempo y luego hay una aparente normalidad, en cualquier caso, son enfermedades mentales graves y que potencialmente pueden llegar a ser peligrosas no sólo desde el punto de vista psicológico-psiquiátrico si no frente a enfermedades que pueden llevar a la muerte desde el punto de vista médico, en el que necesitaríamos que intervinieran otros especialistas".

 

Carlos Roncero, coordinador de la Unidad de Psiquiatría en el Hospital 

 

-¿En qué problemas podría desembocar?

-"Problemas desde el punto de vista psiquiátrico. Los trastornos de alimentación hasta en un 30-40% se asocian al consumo continuado de drogas ilegales y alcohol, esa prevalencia aumenta si incluimos el tabaco. Hay más riesgo de tener trastornos afectivos e incluso gestos de suicidio. Todo esto desde el punto de vista psiquiátrico, desde el punto de vista médico habría complicaciones cardiovasculares, endocrinas, etcétera. Por ello la mayoría de las veces se requiere un equipo multidisciplinar".

 

-¿Qué tipo de conductas tienen esos pacientes y cómo los padres podrían descubrir lo qué está pasando?

-"Los padres tienen la función de padres, pero bueno en estos casos deben vigilar las ingestas, si hay vómitos provocados, que haya preocupación frecuente del peso o las tallas y que de alguna manera la paciente pueda verbalizar alguna de estas situaciones. Hay que estar pendientes de que no consuman anorexígenos como anfetaminas, cocaína... o ansiolíticos como el cannabis, el alcohol...".

 

-¿Se conocen las causas de estas enfermedades?

-"Todas las enfermedades mentales tienen una base genético-biológico que no quiere decir que sean enfermedades deterministas, pero evidentemente hay factores que están más asociados a esta situación como tener personas en la familia que lo sufren".

 

-¿Los cánones establecidos por la moda y lo medios de comunicación influyen?

-"Cuando hablamos de medio ambiente me refiero a aspectos de patrones culturales, sociales y marketing que lógicamente influyen en las percepciones pacientes. Casi todas ellas son mujeres adolescentes o incluso en la tercera o cuarta década de la vida. Pero no podemos caer en el otro extremo, no todo es la sociedad, ella nos influye a todos, a unos más y a otros menos".

 

-Parece que la bulimia y anorexia se asocian solo a las mujeres, ¿también hay hombres afectados?

-"Los trastornos de la conducta alimentaria suelen afectar más a las mujeres pero también hay hombres. Hay estudios en los que la prevalencia son 4-1, por eso hablamos de mujeres en la mayoría de los casos. Pero hay un subgrupo tanto con anorexia y bulimia y en algunos casos con conductas compulsivas de todo tipo de alimentos mezcladas con sustancias que suelen darse en los varones".

 

-¿Esta enfermedad suele darse en la adolescencia?

-"Es una enfermedad que suele comenzar en la adolescencia pero no exclusivamente. En esta unidad tenemos pacientes de 30, 40 o incluso de 50 años. Muchos han comenzado a presentar síntomas años antes, pero otros empiezan en esas edades".

 

-¿Cuántas personas afectadas hay en Salamanca?

-"En la unidad multidisciplinar para los trastornos de la conducta alimentaria del servicio de psiquiatría del complejo asistencial universitario de Salamanca se  atiende en torno a  500".

 

-Una vez diagnosticado, ¿en qué consiste el tratamiento?

-"Hay varias intervenciones. Utilizamos la psicofarmacología para regular el equilibrio cerebral, la impulsividad, los trastornos afectivos, anímicos, la depresión... Hay que hacer cambios desde el punto de vista cognitivo de como percibimos los alimentos. Luego hay otra parte grupal, que se hace con terapeutas ocupacionales y psicólogos que ayudan a reorganizar la vida y la manera de relacionarse con los demás y con la comida".

 

-¿Es complicado que den el primer paso y reconozcan el problema?

-"Las primeras etapas son complicadas por la falta de conciencia de la enfermedad. Quizás en la anorexia las alteraciones se detecta antes, aparentemente con la pérdida de peso tienen más popularidad y se sienten mejor personalmente pero hay un segundo momento en el que empiezan a aparecer problemas desde el punto de vista afectivo anímico y médico, me refiero a marearse, no tener fuerza y es ahí, en ese período cuando es más fácil que pidan ayuda. Otro perfil distinto es el de las conductas bulímicas, en el que realmente no hay una pérdida de peso y si hay cambios puede suponer un aumento, por ello la necesidad de pedir tratamiento no aparece hasta más tarde".

 

-¿La sociedad está lo suficientemente concienciada con la situación?

-"Ha habido una evolución, en los últimos años, se hacen campañas, a todo el mundo le suena que esto existe y es un problema pero hay mucho mitos que no son correctos en los trastornos de la alimentación".

 

-¿Se pueden curar estas enfermedades?

-"Hay personas que tienen una remisión total a las actividades y a la vida cotidiana y que desde el punto de vista de salud mental se les puede dar el alta y hacer un seguimiento mínimo con el médico de cabecera. Luego hay un 60% que requieren un seguimiento a largo plazo, sabiendo que aunque estén estables si no se cuidan pueden volver a estar mal".​​​​​​​

 

-¿Cómo puede ayudar la familia?

-"La familia es uno de los pilares del tratamiento. Suelen ser quiénes lo descubren y pueden detectar una recaída. El problema es que la familia en algunas ocasiones están agotadas o no saben dónde pedir ayuda por falta de conocimiento. Cuánto antes se detecte mejor". 

 

-¿Tiene que ver la depresión con este tipo de trastornos?

-"Hay que diferenciar algunas cosas, en la depresión como enfermedad uno de los síntomas es la anorexia, es decir, hay falta de apetito o y otra cosa son los pacientes  con una anorexia nerviosa, en las que es frecuente la presencia de trastornos ansioso-depresivos,  en torno al 60-70%".​​​​​​​ 

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: