De la ruptura definitiva a la boda de ensueño

Son muchas las parejas que superan una crisis y deciden pasar por el altar para reforzar definitivamente sus lazos y dar un paso más allá en su relación.

A menudo las parejas tienen problemas y muchos de éstos y la forma de afrontarlos desembocan en una ruptura. Los conflictos de pareja siempre resultan de gran importancia para quien los vive, pero desde fuera, los especialistas en relaciones humanas son capaces de establecer un baremo sobre estos problemas que acostumbran a producirse a partir de los tres años de convivencia. Según los psicólogos especializados en terapia de pareja, los puntos de conflicto más grandes entre dos personas que conviven juntas, se producen de los cuatro a los siete años de unión, cuando la pareja es más inestable y frágil.

 

El nacimiento del primer hijo acostumbra a ser una fuente de conflictos en contra de lo que se piensa y para mantener a flote una pareja hay que tratar de afrontar los problemas desde un mismo plano (o al menos intentarlo), ni cien por cien desde lo emocional o completamente desde lo racional. Las exigencias mutuas pueden generar un estrés insoportable y conviene recordar que estas no sirven de nada más que para marcar las diferencias, ya que es difícil que alguien actúe bajo estas premisas.

 

 

Cambiar la rutina, mudarse, ilusionarse, hacer planes a dos o tomarse un tiempo si es necesario para valorar lo que se tiene, puede ser de gran ayuda para las parejas en crisis, que en último caso pueden asistir a una terapia de pareja en la que el psicólogo hará las veces de mediador entre uno y otro a la vez que dará pistas a cada uno para afrontar debidamente las situaciones de conflicto.

 

Que la comunicación y el respeto forman la base de las relaciones de pareja lo sabemos todos, y esto es algo que fluye en los primeros tiempos, por eso una pareja puede soportar junta el estrés que puede generar la organización de una boda, ya que ambos se encuentran en un estado de enamoramiento. A su vez, son muchas las parejas que después de superar una fuerte crisis en su relación deciden casarse para reforzar su decisión de permanecer unidos en símbolo de amor mutuo y resiliencia.

 

PREPARATIVOS Y DETALLES PARA LOS ENLACES MATRIMONIALES 

 

Los Peinados para bodas, los vestidos de novia y todas las decisiones que forman parte del ámbito femenino suelen tomarse sin participación del novio y para animar la imaginación de las novias y también de las invitadas, un blog online nos muestra los recogidos y semirecogidos que están marcando tendencia este año, donde destaca el uso de trenzas.

 

Los complementos para estos peinados pueden ir desde los lazos hasta de los fantásticos sombreros, siendo las pamelas de ala ancha las más elegantes para este día.

 

A la hora de escoger el peinado de boda hay que tener en cuenta el tono de la piel, el tipo de pelo y el corto o largo del mismo, el peinado e incluso el color del vestido que ha de lucirse.

 

Estos peinados han de formar parte de la imagen global que han de captar los fotógrafos y otros invitados con sus móviles, y en el caso de que sea Juan Gavira, Fotógrafo de bodas en Salamanca, el fotógrafo elegido, estos detalles son de suma importancia, ya que este profesional no sólo documenta la boda si no que la narra a través de sus fotos que se pueden consultar a través de Internet. Y es que a todos nos gustaría tener recuerdos tan precisos y bellos de nuestra boda, el momento de clímax de una relación de pareja en la que ambos miembros celebran su amor y lo comparten con el mundo.

 

La pregunta es cuánto tiempo sabrá mantener esta pareja su amor al margen de contratiempos que forman parte de la vida misma, como desempleos, enfermedades ajenas y otros inconvenientes a los que se juró saber hacer frente por el bien de los dos, en la ceremonia de uno de los días más importante de la vida, el día de la boda.