De la ola a los cánticos de ánimo al Guijuelo o el 'Cholo', pasando por el añorado ¡UNIÓN!

El ambiente de Copa del Rey siempre es especial y más si se reúnen todos los condicionantes que tuvo el Guijuelo-Atlético de Madrid. La ola y los cánticos animaron la noche. 

Ganó popularidad mundial en 1986 en el Mundial de fútbol realizado en México durante un partido en el Estadio Universitario de Monterrey y desde entonces se extendió como un reguero de pólvora por todos los rincones donde hay un estadio de fútbol o un recinto deportivo cerrado. Los aficionados que en una grada estén disfrutando de lo lindo con un partido de fútbol y no hagan la ola es que no acaban de verlo claro. 

 

No hay cita especial en la que no aparezca y la del partido de Copa entre el Guijuelo y el Atlético de Madrid en el estadio Helmántico lo era y mucho. Para el club verdiblanco, para sus aficionados, para aquellos que lo fueron de la Unión Deportiva Salamanca y regresaban a su templo para ver fútbol de primer nivel, para los seguidores del Atlético que veían a su equipo de cerca... había demasiados paras reunidos como para que la ola no se pusiera en marcha

 

Una muestra más de alegría entre las muchas que hubo, sobre todo en forma de cánticos. No faltó el "¡Guijuelo, Guijuelo!" que por primera vez se escuchó en voz de casi 17.000 gargantas ni, por supuesto, tampoco los cánticos de recuerdo a la Unión, ahogados en algún caso por la propia emoción de quien lo entonaba. 

 

Todo, o casi todo, el mundo iba con el Guijuelo pero también el Atlético tuvo su ración de ánimo y en especial gritos en favor del más mediático de todos los rojiblancos presentes, su entrenador 'Cholo' Simeone. Y es que ser buque insignia de un club tan importante como el subcampeón de Europa no es casualidad.