De la Mora critica que Iglesias ha olvidado en su discurso "la pésima situación de los pueblos de la provincia"

Gabriel de la Mora, durante el Día de la Provincia (Foto: De la Peña)
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Ha asegurado que la Diputación es "una institución caciquil, paternalista y fácilmente sustituible, ya que todas y cada una de las políticas desarrolladas podrían realizarse por otras administraciones".

"Nuevamente, en el Día de la Provincia, se ha vuelto a poner de manifiesto la lejanía entre la sociedad y sus representantes políticos. Entre la realidad y lo que los políticos dicen que sucede. El presidente de la Diputación, Javier Iglesias, se ha olvidado del abandono y pésima situación en la que se encuentran los pueblos de la provincia, incluso a pesar de la existencia de la institución que dirige, supuestamente orientada a asegurar la prestación de los servicios en el medio rural" ha asegurado el diputado por Ganemos, Gabriel de la Mora. 

 

"Sin embargo, no se ha olvidado de recordar la mediocridad intelectual del patrioterismo nacionalista que profesa su partido, idéntico al del independentismo catalán, contra el que no se utiliza más que una ley injusta, que obliga a contar con la autorización del gobierno central para hacer cualquier tipo de referendum", añade De la Mora en nota de prensa.

 

"Consultas no vinculantes, como la que prohibió el gobierno de Mariano Rajoy al ex-alcalde de Retortillo, quien ganó las elecciones prometiendo una consulta legal en el pueblo sobre el proyecto de minería de uranio, para conocer la opinión de los vecinos y vecinas. Esa es la ley y la democracia que le gusta al presidente del PP salmantino, el de faltar el respeto a la voluntad democrática de los ciudadanos, prohibiendo se consulte a los vecinos de un pueblo sobre un proyecto de la envergadura de una planta de extracción y tratamiento de uranio", dice.

 

"También se olvidó el presidente de recordar que los pueblos se mueren y que la Diputación apenas es mera observadora de dicha realidad. Una institución caciquil, paternalista y fácilmente sustituible, ya que todas y cada una de las políticas desarrolladas podrían realizarse por otras administraciones, en especial, por unos municipios con una adecuada financiación. Una financiación que el Estado les viene negando históricamente, mientras mantiene estas decimonónicas instituciones, porque sabe el bipartidismo que son la clave de su poder, puesto que las alcaldías se reparten entre PP y PSOE por la existencia de la Diputación, y únicamente por dicha razón", añade De la Mora.

 

"La Diputación se dedica principalmente a repartir fondos entre los municipios, según los criterios del gobierno provincial, dominado por los partidos mayoritarios y los caciques comarcales. Sin embargo, los mismos fondos podrían recibirse directamente desde la Junta de Castilla y León o el Estado, sin pasar por el filtro de las Diputaciones, que nada aportan, más que burocracia y clientelismo político. Todos los alcaldes y alcaldesas lo saben, pero todos callan y por la cuenta que les trae", finaliza.

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