David García Jiménez: "Debería ser una obligación de cualquier administración mostrar los gastos e ingresos"

El Alcalde de Miranda de Azán, David García Jiménez, durante la entrevista en Tribuna de Salamanca

La formación que dirige el alcalde de Miranda de Azán (Salamanca) se presentó por primera vez hace cuatro años, pero comenzaron a trabajar dos años antes para poder ganar. No propusieron ni una piscina, ni el carril bici, ni un gran polideportivo como el resto de partidos. Del primer golpe, sacaron 4 concejales tras ajustarle las tuercas al equipo de gobierno. 

¿Por qué ha obtenido unos malos resultados Izquierda Unida en España?

 

Sí, pero el voto en la provincia se ha duplicado. En Santa Marta se han obtenido muy buenos resultados y en Ciudad Rodrigo, además, de la mayoría absoluta de Miranza de Azán y Terradillos. En el aspecto nacional creo que no hemos sabido llegar a la gente. Lo de Podemos no es nuevo, ya que Izquierda Unida lleva mucho tiempo luchando por los derechos de las personas, por una sociedad más justa, por una política más trasparente. Yo creo que Podemos ha estado sobre expuesto y eso también les ha traído consecuencias. Nosotros tenemos a Alberto Garzón que es un grande de la política. Esperamos remontar un poquito en las próximas generales.

 

¿Por qué los vecinos de este pueblo de Salamanca votan a IU?

 

Pues yo creo que votan a un determinado modo de hacer política. Un determinado tipo de gestión de un ayuntamiento;  votan al trabajo diario.

 

¿Cómo es la forma de hacer política?

 

El trabajo es con la gente día a día y de forma cercana.  Se buzonea a todos los vecinos y ponemos los temas sobre la mesa. Por ejemplo, el gobierno nos ha obligado a subir el IBI del 0,4 al 0,6, ya que teníamos el impuesto muy bajo; hemos informado a los vecinos del cambio y les hemos preguntado, además, que quieren hacer los 45.000 euros que hay de los planes provinciales.

 

Hemos sido muy escrupulosos con el dinero público. Nosotros colgamos todos los gastos en la página web del ayuntamiento. Los ciudadanos pueden ver cuánto nos gastamos en todo: papel, IRPF de los trabajadores, sueldos… todo.

 

Los presupuestos se elaboran dentro de una balanza de gastos e ingresos.  Hay gastos que no te los va a quitar nadie: la Seguridad Social, el IRPF, la Mancomunidad, Iberdrola. Sobre esos gastos fijos hay un dinero sobrante y ahí es donde le preguntamos a las personas. El equipo de gobierno plantea unas propuestas, el pueblo otras y siempre se llega a un acuerdo. Siempre todas las propuestas merecen la pena escucharlas. El nuevo frontón fue una demanda colectiva de todos los chavales del pueblo. A mí me daba un poco de vértigo porque es una infraestructura grande y cuesta unos cien mil euros, pero entre todos se decidió.

 

¿Y si el pueblo propone un disparate?

 

Nunca nos ha pasado. Hubo un vecino que propuso la independencia energética del municipio, pero es inviable por el precio de instalación. Después siempre puede haber algún vecino que lance alguna propuesta que le interesa a él en exclusiva, pero la mayoría de las personas proponen medidas muy sensatas.

 

¿Por qué cree que es noticia la trasparencia en España?

 

Pues eso es lo que me pregunto yo. Lo que debería ser noticia son los ayuntamientos que no aplican la trasparencia a la hora de gobernar. Debería ser una obligación de cualquier administración mostrar cuánto cuesta el equipo de gobierno, lo que valen las dietas, la oposición: todo.

 

 

¿Funcionaria en España la democracia directa?

 

Creo que actúa el miedo de que la gente cambie el rumbo de donde quiere el gobernante situar al país. Yo no tengo miedo a consultar a la gente; no hay nada más poder soberano y más democracia que esa. Mis interesen están con los ciudadanos, no tengo intereses con ningún banco, ninguna petrolera… Creo que es ahí donde está la gran diferencia: Los que queremos hacer la política para los vecinos y los que la quieren hacer para una clase privilegiada.

 

Creo que la conciencia ha comenzado a despertar. Los ciudadanos tienen que pensar que son personajes activos de la política diaria. Los resultados son esperanzadores a pesar de los resultados de Izquierda Unida.

 

¿La corporación municipal cobra en Miranda de Azán?

 

No, no cobramos. Fue la primera medida que tomas cuando entramos a gobernar. Normalmente tienen unas dietas por asistencia a plenos. Cuando entramos el alcalde tenía 300 euros por asistencia a plenos y 30 euros los concejales.

 

¿Qué necesidades tiene el municipio?

 

Tiene muchas necesidades. La gente quiere que la escuches, te cuentan los problemas del pueblo. 

 

Miranda de Azán tiene muchas carencias urbanísticas. Hace décadas hubo una especulación con el suelo, ya que se desarrollaron reparcelaciones de terrenos rústicos y se asentaron grupos urbanos. Son el Sector de los Guijos y el Sector de las Liebres. 

 

En estos sectores hay casas que están necesitadas de agua potable, de alumbrado público y no tienen asfalto en las calles. El sector de las libres ha pasado a suelo rústico de asentamiento regular; una opción urbanística para solucionar un problema medio ambiental, ya que las personas captan el agua y, a la vez, hacen vertidos a sus propias fosas sépticas que son de ladrillo.

 

¿Si hay casas porque no se llama urbano?

 

Buena pregunta. Porque necesita alumbrado y asfaltado previo a la construcción. Y esto no paso en los años 70 y los 80 cuando se dio manga ancha para su desarrollo.

 

Lo malo de esto es que es una obligación de ellos y hay gente que no se pone de acuerdo y prefieren seguir con su vida de siempre.  Es un asunto económico porque son ellos los que tienen que poner el dinero para desarrollar el plan urbanístico.

 

El sector de los Guijos está un paso por delante porque lo categorizamos como suelo urbano consolidado porque tenía muchas ventajas para los propietarios. Pero recurrieron y el juzgado le dio la razón y se quedó como suelo urbano no consolidado.

 

¿Qué es el bien común al que pertenece su municipio?

 

Una forma de hacer economía retirando conceptos como la competitividad y la degradación del medio ambiente. Éstos conceptos se sustituyen por respeto al medio ambiente y por una tabla donde, por ejemplo, el presidente de una empresa no puede cobrar un sueldo nueve veces superior al del último trabajador.  Nosotros hemos sido pioneros a la hora de aplicar estos conceptos económicos a una administración pública.

 

Nosotros para otorgar las ayudas a la educación, al deporte, a la natalidad, hemos hecho un baremo. A menor renta mayor ayuda, hemos intentado dar un poco de progresividad a este tema. Y en los impuestos también hay bonificaciones. 

 

¿Cómo se lo toma la gente que está por encima del baremo de los 30.000 euros?

 

La gente se lo toma bien. Si en el formulario ya ve que no cumple las condiciones económicas, pues no lo solicita. Lo que si notamos es que hay un poco de reparo a la hora de pedir la ayuda en educación y tener que aportar los datos económicos.  Parece que a la gente le da vergüenza que la administración más pequeña y cercana, como es el ayuntamiento, conozca lo que ganan o dejan de ganar.