Da Vinci, el genio del quirófano, ayuda a salvar vidas en Salamanca

Los sistemas quirúrgicos Da Vinci colaboran con los cirujanos para proporcionarles una precisión milimétrica y ayudar a los pacientes a una recuperación más rápida. 

Son las 16.00 horas. El quirófano número 4 de Complejo Asistencial salmantino comienza a funcionar tras las cirugías previstas en horario de mañana. Silencio y concentración ante unos brazos artificiales que manipulan tejido en el interior de un cuerpo humano. Al mando, el coordinador de la Unidad de Robótica y jefe de servicio de cirugía torácica, Marcelo Jiménez. 

 

El futuro ya está aquí. Asistimos a una resección del timo, una glándula que está detrás del esternón con el robot Da Vinci. Un tumor, por suerte, benigno complica la vida de un paciente. Los profesionales, sellan vasos sanguíneos y "acceden a cavidades de díficil acceso libres de cualquier temblor", explica Jiménez.

 

 

La visión 3D, la imagen magnificada y los instrumentos de medio a un centímetro dan una maniobrabilidad que no tienen cuando practican cirugía abierta. "Son más eficaces que nuestras manos" y, sin embargo, no son más que cuatro brazos dirigidos a través de una consola quirúrgica por el proìo cirujano. "Como todas las técnicas siempre cuesta un poco al principio, pero mejora sin duda nuestras capacidades", asegura. 

 

La cirugía robótica, según indica el doctor Marcelo, no es más que el avance extra sobre una forma de operar, estandarizada hace muchos años, la cirugía laparoscópica o mínimamente invasiva. "El Da Vinci permite al especialista trabajar con algunas ventajas respecto a la cirugía laparoscópica". Una de ellas es la perfecta traducción de los gestos del cirujano.

 

 

EL INSTRUMENTAL

Toda la pincería que se utiliza con el robot tiene diez vidas, a diferencia de las cirugías normales que valen única y exclusivamente para una sóla operación. Después habría que mandarlos a esterilizar, "¿por qué lo de las diez vidas?, porque se considera que una vez usado ese número de veces es cuando se puede deteriorar y dejar de funcionar de forma eficaz".

 

A su vez, permite integrar imágenes "aparte de ver lo que estamos haciendo puedo tener superpuestas imágenes radiológicas, entonces puedo integrar los estudios del TAC o resonancia del paciente. Ya se está trabajando con modelos de superposición, un programa que ve lo que yo estoy haciendo, utiliza la imagen radiológica y la superpone, cuando yo muevo el tejido él mueve la radiografía, son ayudas fundamentales".

 

Todas estas operaciones que se están haciendo se están grabando en 2D, algo que en palabras del doctor es extraordinario: "sirve para la docencia y el couching, éste último es súper importante porque a veces cuando estás operando y surge una complicación no sabes que puede haber sido, sin embargo al grabarlo puedes volver a verlo y descubrir dónde está el error. También se puede interactuar con otros profesionales que pueden aportar sus opiniones".

 

 

Este 'cirujano metálico' ha supuesto un avance determinante en las operaciones en las que cada milímetro cuenta: echa una mano a los médicos, al mejorar su precisión y control en las intervenciones, y supone notables beneficios para los pacientes.

 

Más allá de la cirugía torácica, el sistema quirúrgico Da Vinci supone una mejora para cualquier paciente intervenido con él en múltiples aspectos. La propia operación se desarrollará con menos complicaciones, las cicatrices del paciente serán mínimas y sufrirá menos molestias y dolores tras la operación.

Cirugía asistida con el robot Da Vinci en el hospital (Foto: T. Navarro)
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