Cursos de conducción en las cárceles: ningún recluso se apunta a sacarse el carné en Topas
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Cursos de conducción en las cárceles: ningún recluso se apunta a sacarse el carné en Topas

Topas

La DGT inicia un programa para que los reclusos puedan sacarse el permiso de conducir o recuperar puntos y que nadie conduzca sin permiso al salir de prisión. En Topas no se ha apuntado ninguno.

La educación vial va a volver a las cárceles y cerca de 1.200 presos de 45 penales podrán hacer cursos para sacarse el carné de conducir o recuperar puntos. El proyecto es una de las apuestas del director de la DGT, Pere Navarro, que lo puso en marcha en su primera etapa en Tráfico y que ahora lo recupera tras haberse dejado de hacer con sus antecesores. Sin embargo, la medida no ha tenido ninguna acogida en Topas.

 

Según han confirmado fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Salamanca, el centro penitenciario de Topas no participa, en esta ocasión, en este programa. En 2014, cuando se hizo por primera vez, sí participó con al menos seis internos. Aunque el programa va dirigido, principalmente, a los 1.200 internos por delitos relacionados con el tráfico, también está abierto a todos los presos, en total 50.800, independientemente del delito que hayan cometido.

 

Las clases teóricas y prácticas serán ofrecidas por profesores de la Confederación Nacional de Autoescuelas. Los internos e internas que lo soliciten tendrán que hacerse cargo del pago de matrícula y tasas, tanto para el permiso como para la recuperación de los puntos del carnet.

 

Hasta la fecha, 1.038 internos han mostrado su intención de participar en estos cursos en 45 centros penitenciarios de la Administración General del Estado. 726 para obtener el carnet B, 41 para el A2 y 271 para el curso de recuperación de puntos. En anteriores ediciones, 1.518 internos consiguieron aprobar el examen teórico de la licencia y 494 el práctico. 

 

Entre 2009 y 2014 esta iniciativa permitió que más de 11.000 internos recibieran formación sobre valores cívicos en las vías públicas y sensibilización sobre el peligro del consumo de alcohol y otras sustancias tóxicas al volante. 

 

La cárcel salmantina va a ser una de las excepciones de un programa que busca extender la educación vial, pero que también persigue efectos prácticos. Con esta medida, por ejemplo, se evitará que personas sin el permiso de conducir conduzcan ilegalmente por carretera cuando salgan de prisión o personas que han perdido puntos de su permiso puedan recuperarlos a través de la realización de los cursos de sensibilización y reeducación que se van a impartir por primera vez en las prisiones.

 

Uno de los puntos destacados de la campaña que hoy arranca  pasa por facilitar el acceso a los permisos de conducir B y A2 a todas aquellas personas ingresadas en centros penitenciarios - que encontraron obstáculos educativos o idiomáticos para su obtención cuando estaban en libertad. La novedad de esta fase se encuentra la posibilidad de que las personas privadas de libertad también puedan recuperar los puntos del carnet de conducir a través de la participación en cursos de sensibilización y reeducación vial.