"Culpar a Pedro Sánchez de los malos resultados es simplificar y hacer demagogia"

El concejal socialista Fernando Vegas. Foto: De la Peña

Los partidarios de Pedro Sánchez hablan de dos modelos diferentes de partido, uno volcado en los militantes y otro donde las decisiones las toman los 'barones'. Admiten la polarización y que será difícil la unidad, pero la ven como el único camino.

El concejal del Ayuntamiento de Salamanca Fernando Vegas es la cara visible del llamado 'pedrismo', la facción que apoya la candidatura de Pedro Sánchez para volver al puesto de secretario general del PSOE. Una candidatura, y su enfrentamiento con Susana Díaz, que pone en un aprieto la unidad de los socialistas que se ven abocados a dividir a la militancia entre los partidarios de uno y otro, casi al 50%. "El día 22, gane quien gane, habrá que hacer un esfuerzo por la integración y que el proyecto que salga sea colectivo y todos lo militantes se puedan encontrar a gusto", asegura. Lo que ocurra si se confirma ese escenario se verá al día siguiente y, aunque por ahí sí se han relajado las posturas, nadie niega la fractura y sí se temen sus consecuencias.

 

"El día después yo espero que impere la sensatez y la coherencia y que quien haya decidido la militancia, que es el poder soberano de este partido, se tenga en consideración el voto mayoritario y que quien sea elegido secretario general, sea el secretario general de todos los socialistas", dice sobre lo que pueda ocurrir. "Habrá que hacer un esfuerzo grande, habrá que ser generosos por parte de quien gane y de quien no gane, habrá que intentar lograr la unidad porque sólo con la unidad seremos un partido fuerte", confirma.

 

Vegas no niega que el partido está dividido casi al 50% entre Sánchez y Díaz. "Está polarizado, sería ridículo no aceptar la realidad que se ha visto en el debate, que se ve en todas las actuaciones de estos largos siete meses de proceso de primarias que ha habido por parte de los partidarios de una candidatura y de otra. Todo eso debe servir sólo para que al día siguiente el PSOE sea más fuerte", considera, "que todos asumamos el resultado y busquemos la integración" aunque lograrlo "va a ser difícil". "La situación es muy complicada pero con sensatez se puede llegar a conseguirlo", dice.

 

En cuanto a las diferencias, lo tiene claro. "Lo que se está hablando es de dos modelos de partido que pueden tener algún punto en común, pero que tiene grandes diferencias, y alguien tiene que encabezar esos dos modelos aunque no tengo ninguna duda de que detrás hay militantes", añade, "que es lo más importante del PSOE y su mayor capital".

 

¿Habrá deserciones el día después por parte de los que apoyen a un candidato que no gane. "Yo creo que no, confío en que no, porque la inmesa mayoría de militantes son gente sensata y saben en qué proyecto están, en que partido están, que ha sido la principal fuerza de izquierda", asegura, "lo necesita el propio partido y los ciudadanos de este país que tienen que ver al PSOE como un referente". "Esto viene de mucho más atrás. El PSOE ha seguido el mismo camino que el resto de partidos socialdemócratas europeos donde la crisis económica, pero también de valores, le ha afectado duramente. Hay que redefinir esa socialdemocracia y dar soluciones a las nuevas situaciones como el nuevo mercado laboral con el avance de las nuevas tecnologías", dice.

 

Vegas niega también que se le pueda achacar a Sánchez la responsabilidad de los malos resultados cosechados con él como candidato. "Pienso que no, hacerlo sería simplificar la situación y hacer demagogia. El PSOE ha tenido malos resultados, es verdad, pero los tiene desde hace mucho tiempo. Empieza tras el primer gobierno de Rodríguez Zapatero con decisiones no acertadas, como esa modificación con el PP del artículo 135 de la constitución. Ahí empezó a verse el declive de la credibilidad del PSOE y provocó la irrupción de nuevos partidos que han ocupado el espacio que era del PSOE".

 

En cuanto a los apoyos cosechados, con una mayoría de 'barones' del lado de Díaz, "demuestra la existencia de dos partidos. Las élites u oligarquías que interpretan la política de una manera frente a los que están más pegados a la realidad cotidiana y de la visión de la ciudadanía". "Lo importante es que los militantes decidan el modelo de partido que tienen, con más democracia interna, que las decisiones no sean tomados por unos pocos sino por el conjunto de la militancia", pide.

 

Reconoce, por último, el enfado que hay en las estructuras de base por lo ocurrido en la crisis del día 1 de octubre, "en Salamanca, como en todas partes". "En Salamanca se decidió apoyar lo que planteó en su momento el comité federal, mantener el 'no es no', sin embargo los representantes votaron otra cosa distinta el fatídico 1 de octubre. Hay que redefinir que grado de democracia representativa hay, porque si los representantes no hacen caso a sus representados, poca representación van a tener. Bastaría con esa oligarquía que decide por los demás. Hay enfado", dice.