Cuenta atrás para el inicio de la producción en la mina de wolframio de Barruecopardo

La empresa Saloro ha iniciado la construcción de las instalaciones de procesamiento que completan la extracción minera. Está previsto que la mina esté en marcha a finales de 2017 y que a principios del año que viene esté en plena producción.

El proyecto minero para reactivar la extracción de wolframio en Barruecopardo está en su fase final y en cuestión de meses la mina estará activa. Así lo tiene previsto Saloro, la empresa que impulsa el proyecto, que ha iniciado ya la construcción de las instalaciones en las que se procesará el mineral que se extraiga de la mina a cielo abierto. 

 

La construcción de las instalaciones comenzó a finales de agosto. Antes de verano se asfaltó la carretera de acceso, se derribó la antigua planta (ya hubo una extracción minera en la zona), se hizo descontaminación y empezó a llegar la maquinaria. También se ha levantado la primera nave de mantenimiento y se ha trabajado en la construcción de balsas y diques. Y se sigue adelante con las voladuras que empezaron en abril. La puesta en marcha de la mina está prevista para finales de 2017, y estará a plena producción para principios de 2018.

 

La empresa cuenta ya con todos los permisos ambientales para el inicio de la explotación y ya obtuvo las licencias urbanística para empezar con la construcción de las nuevas instalaciones complementarias a la corta de terreno donde se produce la extracción. El proyecto para recuperar la mina, que se cerró en 1982, ha ocupado los últimos años de la gestión de Saloro. En febrero de 2014 se dictó declaración de impacto ambiental; en diciembre de 2014 se modificaron las normas urbanísticas de Barruecopardo para permitir las edificaciones; y el día 5 de febrero de 2015 se oficializó la licencia de explotación, concedida en noviembre. La empresa pretende que en su mayor desarrollo la mina llegue a dar trabajo a 100 personas y que se cree empleo indirecto para otras 200.

 

 

Una vez recibidos todos los permisos del proyecto durante 2014 y tras la disposición de un completo paquete de financiación a mediados de 2015, Saloro se dispuso a completar la ingenería de detalle, realizar los pedidos de equipamiento para la planta de procesamiento e infraestructura y ultimar el resto de los preparativos para la preconstrucción (incluyendo la entrega a la Junta de Castilla y León de una fianza de responsabilidad medioambiental de 1,5 millones).

 

Con el inicio de la producción en los finales de 2017, se utilizarán métodos convencionales de minería a cielo abierto, similares a los de una cantera, con perforación, voladura, carga y transporte del mineral y estéril mediante retroexcavadoras y camiones dúmper extraviales. Estos llevarán el mineral directamente a la tolva de la trituradora principal de la planta de procesamiento, mientras que el estéril se llevará a la nueva escombrera dentro del emplazamiento. La actual corta se extenderá hacia el norte y el sur y en profundidad. La plena producción de la mina, 1,1 millones de toneladas al año, se alcanzará en el segundo año posterior al comienzo de la actividad.

 

En la primera fase de explotación, prevé un periodo de extracción inicial de 9 años. Si la explotación confirma todas las posibilidades que se han detectado en los estudios, se prolongará más en el tiempo y hará posible una inversión total de 50 millones. La empresa calcula que de la mina de Barruecopardo saldrá el 12% de la producción mundial de este mineral considerado estratégico por la UE ya que actualmente el 75% de la producción está en manos de China.