Cuando rebuscar en la basura cuesta... 1.500 euros

Mujer rebuscando en la basura (Foto: De la Peña)

La crisis económica ha llevado a muchas personas a verse en la necesidad de rebuscar en la basura para encontrar algo que llevarse a la boca. Sí, por duro que suene, es así. Pero, esta práctica esta tipificada como una infracción de carácter grave en la Ordenanza Municipal en la ciudad de Salamanca.

Hay quien, para sobrevivir, rebusca día y noche en las inmundicias de un contenedor para mitigar sin remedio las bofetadas que le ha dado la vida o, por qué no, para tener algo que llevarse a la boca cuando el hambre aprieta. Pero esta imagen podría pasar a la historia, no por la ayuda que se le pueda prestar a los menos favorecidos, sino porque hay una aplicación estricta de la Ordenanza de Limpieza del Ayuntamiento que obliga a dejar de hacerlo. O más bien, a tener que pagar por hacerlo.

 

La misma establece una sanción de 1.500 euros para este tipo de vulneraciones de la norma. Concretamente, el artículo 32 dice: "Seleccionar, retirar o apropiarse de cualquier clase de residuos depositados en los contenedores o en la vía pública, a no ser que se cuente con la autorización expresa del Ayuntamiento". Esta actividad, se da frecuentemente en nuestra sociedad en los últimos años a causa de la crisis económica y viene clasificada por el Consistorio como infracción grave. 

 

Resulta bastante contradictorio el hecho de tener que pagar cuando ni siquiera hay medio para poder comer...

 

 

OTRAS NORMATIVAS 'CURIOSAS'

 

Además, se pueden encontrar algunas otras normativas curiosas, sobre todo por el desconocimiento que los ciudadanos tienen de ellas. Es el caso del artículo 11 que establece la prohibición de arrojar residuos, de cualquier tipo a la vía pública, o del artículo 13, que prohíbe regar plantar o macetas colocadas en ventanas, balcones o terrazas, si con ellas se producen derramamientos de agua a la vía pública (infracciones leves, es decir 750 euros).

 

Finalmente, se expresa también el artículo 15, que prohíbe realizar cualquier operación que pueda "ensuciar la vía pública o lugares asimilados, o a las personas, animales u objetos presentes en ellos y, de forma especial, el lavado y limpieza de vehículos y maquinaria, la manipulación o selección de desechos o residuos urbanos, el vertido de aguas procedentes de cualquier tipo de limpiezas y las reparaciones de vehículos que conlleven al ensuciamiento de la vía pública".

 

Finalmente, este mismo artículo, tampoco permite "verter cualquier tipo de residuo líquido, tanto en la calzada como en las aceras, alcorques, solares sin edificar y en la red de alcantarillado", que también sería una infracción grave tipificada con 1.500 euros.

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