Cruz Roja advierte del importante número de personas ancladas en situación permanente de necesidad

Jesús Juanes, presidente de Cruz Roja en Salamanca.

El número de personas en situación de vulnerabilidad atendidas por Cruz Roja se reduce por tercer año consecutivo en Salamanca, pero siguen siendo más de 11.000 cada año.

La reducción del paro y la mejora paulatina de la economía están reduciendo el número de personas que necesitan de la solidaridad de organizaciones privadas. Cruz Roja, que ha presentado este lunes su memoria de 2017, reconoce que también ellos están notando una reducción del número de personas que requieren de su ayuda, pero advierten que todavía son miles en Salamanca las que necesitan de su respaldo y, especialmente, que hay un colectivo numeroso de personas que se han quedado en una situación permanente de necesidad a pesar de la mejoría general.

 

Las cifras que maneja Cruz Roja así lo evidencian. Según su presidente, Jesús Juanes, "es verdad que hay un número más bajo de personas a las que atendemos" pero que también "hay un flujo constante de personas que se han quedado ancladas en situaciones de necesidad" y a las que "vamos a tener que atender durante mucho tiempo".

 

Es es el reverso de unas cifras abultadas, pero a la baja, con 11.270 personas en situación de extrema vulnerabilidad que han acudido a Cruz Roja, menos que en 2016 y 2015 por la mejoría del empleo. El número de personas beneficiarias de ayudas de emergencia, tanto económicas (para pagar luz, gas, alquiler) como materiales, se ha reducido aunque todavía son 4.961, lo que obliga a gastar unos 350.000 euros, algo menos que en el anterior ejercicio.

 

Juanes reconoce que el presupuesto de Cruz Roja en Salamanca, 6,1 millones, es el más alto de todas las delegaciones de Castilla y León a pesar de que la provincia no es la más poblada ni la que tiene una economía más grande. Ese presupuesto, no obstante, ha permitido a la organización cuadrar sus cuentas y alejarse de la situación difícil en la que se encontraba en 2014, cuando estuvo en riesgo incluso la permanencia de su sede.