Crisis de 'Mis Pollitos': sin comedor a partir del viernes, cien familias en una situación límite

Los centros de la empresa en la sede de la Junta y Fonseca parecen abocados al cierre entre impagos a personal y quejas de los padres: hay cien niños afectados.

La crisis de 'Mis Pollitos' no cesa. La empresa, líder indiscutible hasta hace poco en el negocio de las guarderías, ha visto como su estructura se iba viniendo abajo a medida que su propietaria, Carmen Pazos, se enfangaba en el proceso de la 'operación Lezo'. Su vínculo con Ignacio González, el expresidente de Madrid y principal imputado, al que recurrió como socio para la expansión de la idea, le ha acabado pasando factura.

 

Sin embargo, a día de hoy los más perjudicados son los padres de los niños matriculados en sus guarderías en Salamanca. Tras los cierres en Villares de la Reina, Carbajosa, Castellanos de Moriscos o el centro que tenía en Tejares, sus respectivos ayuntamientos han asumido la gestión de los centros municipales. También se ha procedido al cierre de un centro en Barcelona, pero en la capital el cierre de centros va a generar un problema; a principio de curso cerró una sucursal en La Salle. Ahora, unas cien familias y sus niños están afectados por una situación insostenible que se vive en los centros todavía abiertos en el edifcio de la Junta y de Fonseca, que esta mañana ha aparecido cerrado.

 

Las últimas noticias son sobre el centro en el ESAUM, la sede central de la Junta en Salamanca. El edificio tiene unas excelentes instalaciones para guardería y la gestión la tiene Mis Pollitos, pero no se sabe por cuánto tiempo. No sólo ha perdido la concesión, que a partir de septiembre asumirá otra empresa, sino que los problemas no cesan. Según han denunciado padres a TRIBUNA, el centro les ha anunciado que a partir del viernes no habrá servicio de cátering; su calidad, según los afectados, ya había caído y ahora no se servirán más comidas. Algunos han decidido llevar la comida de casa, algo irregular.

 

No se sabe cuánto tiempo va a aguantar el centro abierto porque la plantilla, a la que los padres agradecen su entrega, lleva meses sin cobrar sus nóminas y muchas de las empleadas están al borde de la baja médica por la situación. Es el mismo problema que surgió en las guarderías del alfoz, donde al final no había personal para atender a los niños ante las renuncias y las bajas.

 

Los padres se han reunido esta semana con responsables de la delegación de la Junta en Salamanca para hacerles llegar sus inquietudes. El problema es que la nueva empresa concesionaria no va a llegar hasta septiembre. La solución podría ser negociar una rescisión de contrato amistosa con Mis Pollitos y adelantar la incorporación de la nueva empresa, o que la Junta se hiciera cargo de manera directa de la gestión unos meses.

 

Los padres afectados se han organizado y relatan una situación todavía peor en el caso del centro de la calle San Blas. Según los afectados, con el final de mes ya no hay niños matriculados y el centro ha echado el cierre sin personal y tras varios días sin suministros de luz y calefacción

 

En esta tesitura, muchas familias ya buscan alternativas, complicadas de encontrar a estas alturas del año y con las matrículas ya completas en centros públicos y privados. Mientras tanto, reciben un servicio deficiente.

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