Crimen de Beleña: Condenado a 16 años cárcel hombre que mató a otro a puñaladas y dejó herido a un tercero
Cyl dots mini

Crimen de Beleña: Condenado a 16 años cárcel hombre que mató a otro a puñaladas y dejó herido a un tercero

Juicio

Absueltos sus presuntos complices tanto del homicidio como de la tentativa de homicidio aunque tendrán que pagar una multa. 

Ya hay sentencia para el crimen de Beleña. La Audiencia Provincial de Salamanca ha condenado a J.M.A., autor de las puñaladas a 16 años de prisión y ha decidido dictar absolución para N.A.H. y M.O.S., presuntos complices que se libran de los delitos de homicidio y de la tentativa de homicidio aunque tendrán que hacer frente a una multa económica. 

 

La sentencia llega diez meses después de que se celebrara el juicio por unos hechos que se remontan al 6 de diciembre del año 2016 cuando un hombre de 52 años murió apuñalado y otro de 40 años resultó herido grave al ser atacados por cuatro personas en la carretera N-630 en el citado municipio salmantino.

 

 

Otras dos personas que viajaban por la misma carretera fueron quienes se encontraron a los heridos pasadas las 23.00 horas para los que pidieron asistencia sanitaria. El personal médico fue el encargado de comunicar el fallecimiento de uno de los ocupantes que no pudo superar las heridas por arma blanca.

 

Según datos de la investigación, ambos intentaban robar varios kilos de hachís, por lo que se hicieron pasar por Guardias Civiles para dar el alto al coche de los narcotraficantes, ocupado en ese momento por cuatro personas. Una vez parados, registraron el vehículo para la localización de la droga, momento en el que levantaron las sospechas de los detenidos, colaboradores del barrio 'El Príncipe', en Ceuta. En ese instante se inició una pelea entre ambos grupos.

 

La sentencia reconoce como hechos probados que en aquellas fechas procedentes de Algeciras  llegaron los tres acusados con el fin de vender en la ciudad una partida de hachís. En Salamanca N.A.H. llamó por teléfono a una conocida suya con la finalidad de ofrecerle la droga o, si no le interesaba su compra.

 

La mujer dijo no estar interesada pero que no estaba interesada en la compra de la droga, sin embargo, llamó a J E (en dicha fecha, de 41 años de edad) para ver si él estaba interesado, contestándole éste que no tenía dinero para adquirirla, pero que, como atravesaba dificultades económicas, quería o pensaba hacerla suya, sin pagar nada por la misma, es decir, sustraerla de sus poseedores, solicitando de su colaboración para poder conocer y localizar a las dichas personas que, se dice, podían tener consigo la dicha sustancias. 

 

En esa idea, se puso en contacto con el señalado pidiéndole una cita con el fin de apreciar la calidad de la droga, cara a una supuesta intención simulada de adquirirla, propiciándose así un encuentro, en torno a las 22 horas de ese mismo día, en las inmediaciones de la gasolinera “Galp”, sita en las proximidades del centro de la localidad de Santa Marta de Tormes.

 

A la cita acudió, por su parte, sola, en su coche, la repetida y siendo, con su asentimiento, seguida por J.E que iba acompañado ya de su cuñado -del que había solicitado su colaboración a los efectos pretendidos de hacerse con la droga-, haciéndolo en un vehículo Seat Ibiza,.

 

Una vez acabada la reunión o encuentro entre y el acusado como aquella, realmente, no estaba interesada en adquirir la mercancía, tras despedirse de de inmediato, avisó a (quien con esperaba oculto en el citado Seat Ibiza cerca de dicha gasolinera) de que el vehículo Ford C-Max, en el que viajaban los procesados y en el que debería de encontrarse la droga, iniciaba su marcha de regreso, camino de Algeciras, tomando la Autovía A66, sentido Cáceres

 

Al llegar a la altura del km. 365,850 de dicha autovía (término de Beleña, -Salamanca-), el citado decidió cortar el paso y dar el alto al vehículo en el que iban los procesados, logrando que detuvieran su marcha simulando ser un agente de la Guardia Civil se dirigió al vehículo ocupado por los acusados, exhibiendo a dichos ocupantes una placa falsa (sin que conste certeramente que portara un arma de fuego simulada, pero sí una pequeña navaja), a la vez que se acercaba, también, haciendo uso de un walkie talkie simulado, a modo de transmisor de la Guardia Civil, terminando por decirles que no se movieran del interior del vehículo.

 

En un momento determinado, percatándose o sospechando los procesados salen del vehículo en el que se hallaban con el fin de hacerles frente y, en su caso, evitar que aquéllos les quitasen lo que pudieran llevar, no sin antes rociar con un spray de defensa personal que tenía en su bolso, la cara de logrando que éste perdiera durante unos segundos la visión, siendo así que, a continuación y en esos momentos, los otros acusados se dirigen agresivamente hacia momento en el que el condenado provisto de un arma blanca (cuchillo o navaja) y con ánimo de acabar con su vida, asestó a aquel tres puñaladas que le alcanzaron en el hemitórax izquierdo, en hipocondrio derecho y en el costado del mismo lado (zonas vitales), sin que y previamente se hubieran concertado con él, o tuvieran conocimiento de antemano de lo que pretendía hacer a continuación con el dicho cuchillo o navaja.

 

Y casi sin solución de continuidad, el mismo con dicha arma blanca, apuñaló también a con idéntico ánimo homicida, alcanzándole en el hemitórax y en la zona lumbar izquierda. Tras ello, estos dos últimos, pudieron desasirse y alejarse un poco de los atacantes, logrando, mortalmente herido el primero y herido el segundo, introducirse en el vehículo Seat Ibiza, momento en el que aquéllos rompieron con una piedra el cristal de la ventanilla del copiloto y volvieron a rociar con el dicho spray a los ocupantes del vehículo, el cual, lo arrojaron al interior.

 

Con mucha dificultad y huyendo, consiguió conducir y pilotar el Seat Ibiza unos breves kilómetros, pero, al llegar al km. 367,900 de la carretera N-630 (Gijón-Sevilla), a consecuencia de las heridas poco antes sufridas, se desvaneció y perdió el conocimiento, en torno a las 23,20 horas de dicho 6 de diciembre, terminando por salirse el dicho vehículo de la calzada y volcando lateralmente. E , por causa de las puñaladas recibidas, sufrió un shock hipovolémico, consecuencia de perforación cardiaca, que le produjo la muerte, observándose en la pared posterolateral del ventrículo derecho un corte que la atravesaba completamente, llegando hasta la zona diagramática del pericardio, llegando la herida del hipocondrio derecho a perforar el diafragma y penetrar en el lóbulo derecho del hígado, etc.

 

SENTENCIA

 

Por estos hechos J.M.A. ha sido condenado a diez años y seis meses de prisión por un delito de homicidio consumado y otros cinco años y seis meses por la tentativa de homicidio. Asimismo, no podrá acercarse o comunicarse con el superviviente, por un tiempo de nueve años y deberá indemnizar a los perjudicados con una cantidad global que asciende los 222.500 euros.

 

M.O.S. y N.A.H. han sido absuelto de los delitos de homicidio pero se les condena, como autores directamente responsables, de dos delitos leves de maltrato de obra, por el que tendrán que hacer frente a una multa.

 

Contra la sentencia cabe recurso de apelación.