Crespo y Checa quieren que ayuntamientos y empresas en liquidación como la UDS elijan al próximo presidente de la Cámara

El multisecretario Emilio Checa.

El nuevo secretario general se estrena con tres resoluciones en las que permite a ayuntamientos, sindicatos agrarios, asociaciones culturales y hasta sindicatos agrarios que participen en las próximas elecciones de la Cámara. Tampoco importa si no se sabe el domicilio de sus actividades: hay 16.000 electores registrados sin ese dato.

La actual directiva de la Cámara de Comercio de Salamanca ha dado un paso decisivo para que el órgano que gobierna a empresas y comercios deje de ser de este colectivo y de cabida no sólo a casi todo tipo de actividades, sino a que permita que instituciones, asociaciones culturales o empresas en liquidación puedan elegir y ser elegidos próximos presidentes de la Cámara. Así ha quedado dispuesto en la resolución a los recursos contra el censo electoral para la ya inminentes elecciones camerales.

 

Tras publicarse el censo, la patronal Confaes presentó una serie de recursos contra las decisiones que se habían tomado para constituir el cuerpo electoral de estas elecciones. La resolución ha sido una de las primeras tareas del nuevo secretario general accidental, el nuevo puesto remunerado en el que se estrenó Emilio Checa el pasado día 1 de noviembre. En su estreno, Checa ha decidido desestimar las alegaciones por las que la patronal pedía que se excluyera del censo a ayuntamientos (una veintena), colegios profesionales, sindicatos agrarios y asociaciones culturales, entre otros, a los que en virtud de esta decisión la Cámara sí considera empresas.

 

En el censo se encuentran, también, empresas como la UD Salamanca SAD y la antigua institución ferial, IFESA, que podrán votar en el proceso y elegir presidente... a pesar de que ambas están en liquidacion. Aparecen en el listado del censo de electores con lo que podrían votar.

 

Los argumentos esgrimidos por el 'supersecretario' para admitir todo esto no son sólidos: mantiene que todos ellos ejercen actividad económica y que instituciones ya están presentes en el censo de otras Cámaras, donde al parecer no les ha parecido mal y no han recurrido. Suficiente para considerarlos empresas según el criterio de este alto cargo, que obvia que no todos los obligados a tributar son empresas, y que la Cámara representa a las empresas. Por no hablar de las empresas en liquidación. Y lo mismo ha ocurrido con la reclamación de Confaes para que se excluyera del censo a quienes no tengan un domicilio de su actividad, también desestimada, alegando que en los datos del IAE no figura. En total, más de 16.000 electores de la Cámara están en el censo sin dirección postal.

 

De este modo, estas resoluciones abren la puerta a que ayuntamientos, sindicatos agrarios o empresas en liquidación voten y elijan a los representantes de las empresas y comercios. Y no sólo eso, sino que también podrán postularse para ser votados y acabar formando parte del plenario de la Cámara. Algo que no ha ocurrido nunca en la institución cameral, que ha sido siempre el órgano de las empresas para defender sus intereses, precisamente, de los de las instituciones, no siempre coincidentes.

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