Crespo pone a la Cámara al servicio de los empresarios 'morosos' de MercaSalamanca

El presidente de la Cámara de Comercio, Benjamín Crespo.

La Cámara reúne a los empresarios que le deben un millón de euros a MercaSalamanca con los grupos de la oposición a instancias de su presidente, Benjamín Crespo. En su día, el propio presidente abandonó las instalaciones dejando atrás deudas.

La Cámara de Comercio ha decidido ponerse del lado del grupo de empresarios de la Zona de Actividades Complementarias de MercaSalamanca y dar cobertura a las reclamaciones que ahora, tras años de impagos, han esgrimido estos empresarios para negarse a abonar la deuda de un millón de euros que entre todos mantienen con la sociedad municipal. Este giro ha sido autoría del presidente cameral, Benjamín Crespo, que como empresario ya abandonó las instalaciones del 'merca' dejando atrás una deuda.

 

La iniciativa de la reunión fue del presidente Crespo, y el encuentro entre los empresarios 'morosos' y los grupos de la oposición, PSOE, Ciudadanos y Ganemos se produjo en la sede de la Cámara. Sin embargo, Crespo no acudió y dejó al frente de la Cámara y de los empresarios morosos al presidente de la empresa editora de La Gaceta, Pedro Díaz, que acumula una deuda de 500.000 euros a través de dos sociedades bajo su control. Díaz aparece como el autor intelectual de la reunión gracias a que tiene colocado a un representante directo en el pleno de la Cámara a través de Ferpal, una de las empresas deudoras.

 

La reunión se mantuvo fuera de todo cauce institucional, a pesar de lo cual los empresarios la aprovecharon para denunciar un supuesto engaño por parte del Ayuntamiento y el equipo de Gobierno del PP. Aseguran que no han atendido a sus demandas de información para justificar el importe de las deudas que Mercasalamanca les reclama y que la sociedad ha hecho gastos injustificados.

 

Las deudas vienen de hace casi diez años, a pesar de lo cual nada habían dicho hasta ahora los empresarios sobre el trato del Ayuntamiento, el PP o MercaSalamanca hacia ellos. Sólo ha trascendido esta disconformidad cuando la situación ha cambiado radicalmente. Se ha pasado del desconocimiento total de la deuda y una posición en la que los responsables del mercado mayorista no reclamaban en ningún momento la deuda, a la contraria: tras publicar TRIBUNA el caso, se conocer la deuda, el impago y la actitud permisiva de MercaSalamanca hacia estos empresarios.

 

Sin embargo, la actitud de la Cámara de Comercio, dando cobertura a este escándalo, invita a pensar en una estrategia para dilatar la solución del problema. La oposición ya ha obligado a que MercaSalamanca exija, por carta, el pago de las cantidades que adeudan todos los empresarios; si en el plazo de 20 días no pagan, se pasará a las acciones judiciales. Ponerse a reclamar ahora sobre los gastos que tendrían que abonar y los que evitaría a los 'morosos' del 'merca' tener que pagar ya.

 

 

CUENTAS CLARAS

 

En todo caso, la situación está en vías de aclararse. Los grupos de la oposición presentes en el consejo de administración de MercaSalamanca han conseguido que se vaya a investigar la situación, para lo cual tendrán a su disposición los datos necesarios para saber la cuantía real de la deuda de estos empresarios con la sociedad y sus conceptos. Hay que tener en cuenta que la deuda está acreditada en una auditoría interna encargada por la sociedad para analizar su situación, y que esta deuda ha puesto en problemas su viabilidad todos estos años. Además, pronto se cumplirá el plazo de pago y esta vez puede que los responsables del mercado mayorista no puedan seguir dilantando la exigencia del pago.

 

La situación del presidente de la Cámara es, cuando menos, curiosa. Crespo ya salió de MercaSalamanca con su empresa cuando mostró su desacuerdo con las condiciones del mercado mayorista, en concreto, por la subida de tarifas. En 2013 se marchó y dejó atrás una importante deuda, parte de la cual le fue reclamada por el Ayuntamiento de Salamanca; no ha trascendido si la pagó o no. Tras 'fugarse' de Confaes con Aesco, la patronal del comercio que preside, encontró 'refugio' en una supuesta nueva patronal auspiciada por el Ayuntamiento de Salamanca y también ha accedido a la presidencia de la Cámara.