Covid hasta 2021 y más allá: anulaciones y suspensiones camino del año 'en blanco' en Salamanca

Las celebraciones de fin de año, la San Silvestre o la Cabalgata se pjodrían sumar a las Ferias y Fiestas, el deporte escolar o las extraescolares, ya descartadas en Salamanca. En el horizonte, Carnavales y la próxima Semana Santa.

Salamanca afronta el último trimestre del año con la certeza casi absoluta de que la vacuna no llegará antes de 2021 y que la vacunación que resolverá la crisis sanitaria todavía tardará. Eso supone que, entre el 1 de octubre y el 1 de enero, muchos de los eventos habituales del calendario se van a caer, sumándose a la multitud que ya se han suspendido. Una ola que puede extenderse y que va camino de un año en blanco.

 

Las primeras suspensiones de eventos en Salamanca datan de marzo y la primera gran cancelación fue el popular besapiés del Rescatado que ya tuvo que suspenderse. Eso sí, esta tradición se inició y llegó a celebrar su acto del jueves, previo al multitudinario besapiés, que sí se canceló. A partir de entonces, y con el estado de alarma, se sucedieron las cancelaciones.

 

La primera gran decisión fue la suspensión de las procesiones de Semana Santa, que todavía generó debate, pero que no se celebró. El 12 de marzo se suspendían las clases. Después cayeron el Lunes de Aguas, la Feria del Libro de mayo, las comuniones, el Mercado de Ganados, oposiciones, competiciones deportivas... Ya en verano le tocó el turno a las Fiestas de San Juan que se limitaron a una programación 'online', a todas las fiestas patronales, algunas señaladas como el Cristo de Cabrera, las Ferias y Fiestas de septiembre en Salamanca con la Feria de Día, Salamaq, los toros...

 

El inicio del curso ha dado alguna alegría con el regreso de algunas competiciones deportivas y la inminente vuelta de otras, la vuelta a las aulas y a las universidades o el Fácyl, pero a partir de ahora se avecinan más suspensiones. Las primeras, las habituales fiestas de las facultades que, con los aforos limitados y la prohibición de grandes aglomeraciones siempre vigente, no deberían tener lugar. Tampoco parece sencillo que se vayan a celebrar las fiestas de Santa Teresa en Alba de Tormes, al menos, no como es costumbre. Además, también se ha suspendido ya la popular Liga de Cross de Cabrerizos.

 

En los próximos meses habrá que enfrentarse al puente del 12 de octubre y al de diciembre, y después a unas Navidades sin grandes celebraciones. Es previsible que no se autorice la Nochevieja Universitaria que reúne a miles de personas en la Plaza Mayor en diciembre; tampoco está previsto que se celebre la Vuelta Popular San Silvestre, en la que participan miles de atletas; si, como parece, se mantienen las limitaciones a reuniones, será difícil que haya cenas y reuniones de Navidad.

 

Y, ¿a partir del 1 de enero? Si para entonces existe ya una vacuna probada y fabricada, habrá que esperar a la vacunación y no parece factible que se haya producido de manera masiva. El 5 de enero es prácticamente imposible que se celebre la tradicional Cabalgata de Reyes por las calles de Salamanca que presencian miles de personas. 

 

A partir de ahí, el calendario se aproxima a las fechas en las que el coronavirus empezó a tomar protagonismo. El Carnaval del Toro fue uno de los últimos eventos masivos que se celebraron en Salamanca antes del cierre total, veremos si este año llega a tiempo una solución, pero parece difícil que se vaya a permitir una aglomeración así. Y llegamos de nuevo a la Semana Santa, que cae este 2021 entre finales de marzo y comienzos de abril; hoy por hoy no hay nada decidido, aunque localidades como Zamora ya se cuestionan su celebración. Si se suspenden, Salamanca cumplirá su año en blanco.