Cospedal declara la guerra a Mañueco por la recalificación de un terreno de Defensa

La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal

El ministerio de la 'baronesa' del PP propina al alcalde de Salamanca su revés más inesperado en la calamitosa gestión de la concesión de las licencias de El Corte Inglés.

Desde que Mañueco apuntara su 'solución' para el embrollo legal de El Corte Inglés de Salamanca, ha habido un cabo suelto que ahora se vuelve definitivamente en su contra. Se trata de la postura que pudiera adoptar uno de los más directos afectados, el Ministerio de Defensa, propietario de un solar al que el Ayuntamiento quiere cambiar la calificación para incoporar sus metros al sector 37. La solución urbanística permitiría cuadrar el exceso de edificación sentenciado por los tribunales que anularon todas las licencias concedidas y dar sustento legal a todo lo hecho al amparo de la llegada a Salamanca de los grandes almacenes, una operación urbanística calamitosa desde el punto de vista legal. Y en la que, ahora, el alcalde entra en guerra... con el ministerio de la guerra.

 

La solución adoptada pasaba por un cambio de calificación en el que el solar en cuestión pasaba de residencial a dotacional, de poder albergar pisos a sede de equipamientos: en términos urbanísticos, de valor muchos millones a no valerlo. Un perjuicio notable. Y ahí es donde el Ministerio se ha plantado. Lo más llamativo, que al otro extremo de ese cabo suelto está una 'notable' del PP, cercana a Mañueco según todos los signos, la titular de la cartera: María Dolores de Cospedal.

 

El ministerio, principal damnificado de la 'solución Mañueco', ha decidido presentar una alegación en el procedimiento para aprobar la modificación puntual del PGOU preceptiva para recalificar el terreno de su propiedad. Reclama 14 millones de euros por la depreciación que va a sufrir su solar. Es el resultado de meses de negociaciones infructuosas, pese a lo cual el equipo de Gobierno decidió seguir adelante con su idea para la solución de la ilegalidad urbanística ejecutada y defendida, mientras ha podido, por los gobiernos locales del PP.

 

Cada vez más parece que la vía optada por el primer edil va a ser un nuevo nudo en el complejo embrollo legal del centro comercial. Un movimiento que incluye a Mañueco por méritos propios en la lista de los que han colaborado a formar la enorme maraña que ha causado este asunto de licencias anuladas por la justicia. Hasta ahora, Mañueco podía 'vender' en los foros oportunos que sólo estaba intentando enmendar lo que otros hicieron mal: ahora ya tiene un error con su firma.

 

De paso, le enfrenta a uno de los 'pesos pesados' de su partido, la misma que hace unos días se negaba a sentarse en público junto a la vicepresidenta del Gobierno en una guerra interna no disimulada. Y lo peor es que, si los plazos no lo remedian, en vez de dejarle el 'marrón' a otro quizás tenga que purgar por un nuevo error de gestión, en primera persona en este caso. Lo más probable es que se elaboren los informes necesarios para desestimar la alegación; ahí habrá que ver hasta dónde quiere llegar el ministerio: si lo deja correr, quizás sólo quisiera cumplir el expediented e cara a la galería. Si no, es que va en serio. Y ahí la cantidad sienta un precedente.

 

El alcalde de Salamanca se las prometía felices el pasado febrero cuando culminaba los trámites para sacar adelante la denominada 'solución Mañueco' a la situación de El Corte Inglés. Había logrado romper la unidad de la oposición en torno a una solución diferente y conseguía que PSOE y Cs permitieran la modificación puntual del PGOU, eso sí, con un 'pero': el apoyo estaba supeditado a que no costara un euro a las arcas municipales o a una administración pública (y Defensa lo es). Así que no sólo se enfrenta a una guerra con el ministerio de la guerra, sino a lo que decidan los dos grupos que le permitieron aprobar 'su' solución.

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