Coronavirus en Salamanca: la curva de la imprudencia

Salamanca lidera las estadísticas de positivos confirmados y de fallecidos y su hospital concentra el mayor número de enfermos. La curva apunta en vertical y se llena con positivos posteriores a los primeros positivos en la provincia: no tuvieron efecto disuasorio y seguimos nuestra vida.

Día 2 de marzo. Se confirma un primer caso de coronavirus en Salamanca. Ese primer positivo confirmado supuso la llegada a la provincia de un virus que entonces ya monopolizaba parte de la actualidad, pero al que no nos tomamos en serio hasta mucho después, a pesar incluso de que ya había matado en China y en la propia España. Hoy son más de 400 positivos en la provincia, que vive el mayor crecimiento de Castilla y León en pleno estado de alarma, la única esperanza para mitigar su avance.

 

El virus llevaba pululando por el mundo desde finales de 2019, cuando China registró los primeros contagios, y llegó a España a finales de enero: primero, a La Gomera el 31 de enero en un paciente de origen alemán, y el 26 de febrero a la Península, con un primer caso en Barcelona de una persona de origen italiano. Menos de un mes después, España supera los 33.000 infectados, han muerto más de 2.100 personas y la expansión del virus no parece tener un límite.

 

El 12 de marzo se cobró la primera vida en la provincia a pesar de la insistencia de las autoridades en las medidas de higiene y las declaraciones de la OMS. A la postre, solo la declaración del estado de alarma obligó al confinamiento, pero para entonces la enfermedad llevaba muchas semanas circulando libremente y sumando las 'víctimas' que ahora aparecen en la curva de Salamanca.

 

La provincia está a la cabeza en expansión del virus en Castilla y León. Con 404 casos y 24 muertos, ninguna otra la supera, ni siquiera ya Burgos, provincia que contaba con un gran foco; provincias cercanas a Madrid como Segovia y Ávila; o Valladolid, mucho más poblada. El Hospital salmantino concentra el mayor número de casos de los centros hospitalarios de la comunidad, 182, y la tasa de infectados por 100.000 habitantes supera a la de territorios tan afectados como Madrid o La Rioja.

 

Pero, ¿a qué se debe esta situación? Según la explicación de los expertos, transmitida por el presidente de la Junta, el salmantino Alfonso Fernández Mañueco, la cuantiosa población flotante, con un gran número de estudiantes, y su movilidad, está detrás de estos alarmantes números. Población joven, de menor riesgo, dada al contacto social.

 

Cierto o no, el caso es que la curva de Salamanca se está llenando. Su tendencia apunta todavía en vertical y este lunes batió récord de nuevos casos a pesar de que es la provincia que más tiene. Si en Castilla y León parece que hay algún atisbo de mejora, la de la provincia habrá que esperarla todavía un tiempo. 

 

Con un tiempo de incubación de entre 5 y 14 días según las tesis más extendidas, los casos que se están incorporando a las estadísticas parten de comienzos de marzo, concretamente, de hace dos semanas. Y son posteriores a los primeros casos confirmados y a la primera muerte. Hace ahora dos semanas, el lunes 9 de marzo, Salamanca tenía tres casos confirmados y ningún muerto. La aparición de infectados no tuvo ningún efecto disuasorio. Entonces seguimos haciendo nuestra vida y ahora la provincia suma 400 más y 24 muertos.

 

Muy notable ha sido su evolución en los últimos siete días, cuando Salamanca ha sumado 384 de los 404 casos que tiene. Desde el primer gran pico, el 17 de marzo (33 positivos nuevos) la escalada ha sido imparable: siguiendo el tiempo de incubación, corresponden todos con casos posteriores al primer positivo informado. Y su mayor crecimiento ha llegado con el confinamiento: ahora se están incorporando casos que corresponden con contagios anteriores, lo que apunta a que agotaremos las dos primeras semanas de estado de alarma en esta tendencia.