Consternación en el barrio del Oeste por el fallecimiento del conocido y apreciado 'sin techo'

Enrique pedía habitualmente en el semáforo que hace esquina entre el Paseo de Carmelitas y Fray Luis de Granada.

Los datos fríos ofrecidos por Policía Local y 112 contrastaban durante la tarde de ayer con las palabras que los vecinos del barrio del Oeste compartían sobre el indigente que murió tras pasar la noche en un cajero de la avenida de Villamayor.

 

Enrique, que así se llamaba el fallecido, pedía limosna cada día en el semáforo que hace esquina entre la calle Fray Luis de Granada y el Paseo Carmelitas. Su amabilidad y conversación eran su seña de identidad. Nunca tenía malas palabras hacia nadie y solía bromear con los conductores, además de tener siempre palabras de cariño hacia los niños.

 

Así le recuerdan los que, a fuerza de pasar cada día por el mismo lugar, le acababan reconociendo y saludando como un amigo más.

 

En los últimos días, sin embargo, su salud había recaído y él reconocía abiertamente encontrarse mal. Desde ahora, la bolsa con sus pocas pertenencias no volverá a verse en ese primer portal de Fray Luis de Granada, donde lo dejaba de vez en cuando a modo de mensaje: "Volveré".

 

Sus 'vecinos', que así se sentían, ya han pensado incluso realizar un mural a modo de homenaje, que tanto se identifica con el barrio, como hasta ahora lo hacía él.

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