Con pegada, pero sin juego

MÁS EFECTIVIDAD. Tras dos partidos en los que España tuvo más ocasiones, contra Chile mejoró su efectividad
efe / Potchefstroom


Después de los dos primeros partidos en los que mandó y creó multitud de ocasiones, con un saldo de una derrota ante los helvéticos y una victoria sobre los catrachos, en el compromiso vital de Pretoria frente al conjunto de Marcelo Bielsa se vio dominado y controlado hasta que encontró, en las botas de David Villa, tras un error del meta Claudio Bravo, y en las de Iniesta la efectividad de la que tanto había carecido.

Ante Chile lo pasó mal la selección española en los primeros veinte minutos, en los que fue dominado y superado, pero la acción instintiva de Villa, de goleador, tras un error en el despeje del meta Claudio Bravo, comenzó a desnivelar la balanza y luego remató la faena Andrés Iniesta en una de las contadas ocasiones que tuvo el equipo de Vicente del Bosque en el Loftus Versfeld.

Si contra Suiza y Honduras el control había sido absoluto, los disparos numerosísimos (24 y 22) y las ocasiones claras, ante Chile bajó sus porcentajes en esos capítulos, pero fue más efectiva. Era lo que se había echado en falta con anterioridad, sobre todo ante los de Ottmar Hitzfeld.

Frente a los chilenos tan sólo disparó nueve veces, igual que sus rivales, tres de ellas entre los tres palos (cuatro de los sudamericanos), con lo que el 66,6% de estas fue gol.

El hecho de jugar más de un tiempo con un hombre más, tener el resultado a favor y con ello la clasificación asegurada, junto al cansancio de Chile en el segundo periodo y a su también apuesta conformista, otorgó a España la posesión tras el descanso. Por lo tanto, los de Del Bosque siguen liderando la tabla de pases, con 2.049, por los 1.972 que acumula Brasil. Xavi es el que más ha dado, con 263 (81% de aciertos), de todo el Mundial y Xabi Alonso es el tercero con 247, tras Maicon.

En suma, España, que ha zanjado una fase de grupos con una posesión media del 59 por ciento (la cifra del encuentro ante Chile), mantiene su cualidad en cuanto al estilo, aunque no así respecto a la brillantez alcanzada, que dista notablemente de tiempos precedentes.

El conjunto de Vicente del Bosque lo ha pasado mal para llegar a octavos. Superar esta contingencia supone una dosis de confianza para encarar más liberado, aunque consciente de la tarea que tiene por delante, el compromiso ante Portugal.