Con Cristo, más fácil para Unionistas CF

Unionistas de Salamanca derrota al Zamora CF 1-3 después de remontar un resultado adverso (0-1) con dos goles de Cristo y uno de Motos que pueden suponer el despegue definitivo del equipo.

UNIONISTAS CF, 3

ZAMORA CF, 1

 

Unionistas CF: Carlos Molina, Piojo, Rodri Flórez, Juanpa, David Gallego, Dani Chamorro, Cristo Medina, Javi Navas (Carlos López, min. 73), Isaac Manjón (Oskar Martín, min. 63), Carlos de la Nava, Adrián Pérez (Motos, min. 83).

 

Zamora CF: Miguel, Adrián, Roberto Levas, Aires, Charly, Encinar (Fer, min. 68), Dani Hernández, Diego Ortíz (Aleixo, min. 68), Iñaki (Silveiro, min. 82), Javi Rodríguez, César Simón.

 

Goles. 0-1, m. 35: Dani Hernández remata a placer una contra. 1-1, m. 55: fuerte disparo de Cristo que Miguel no puede atajar. 2-1, min. 61: disparo de Cristo desde la frontal. 3-1, m. 86: Motos remata de cabeza un centro de Cristo.

 

Árbitro: David Rivera García (Valladolid).

 

Incidencias: partido de la sexta jornada del Grupo VIII de la Tercera División disputado en el campo de las pistas de atletismo del Helmántico. Unos 1.200 espectadores. Terreno de juego en buenas condiciones.

Unionistas CF se agarró a Cristo y a su fútbol de ataque para lograr una nueva victoria en Las Pistas después de derrotar 3-1 al Zamora CF, después de remontar un 0-1 en la segunda parte. Dos zarpazos de Cristo acabaron con las dudas de los de Astu, que cerraron la victoria con otro tanto de Motos.

 

El 0-1 del Zamora, dos penaltis que se fueron al limbo y la falta de acierto hicieron temer por otro revés que acrecentara las dudas del equipo en este comienzo de temporada. Y pudo pasar porque nada salió bien. Pero apareció Cristo para cambiar el partido con dos disparos que llevaban dinamita, imposibles para el meta zamorano. Motos completó la gran victoria de los de Astu que invita al optimismo.

 

Pero no siempre fue así. Las señales de los primeros minutos apuntaban de nuevo a un Unionistas que no veía puerta, sin suerte y abocado a un resultado adverso. De hecho, el Zamora CF dio primero con un disparo de Dani Hernández que salió lamiendo el larguero, pero lo que pudo ser la jugada decisiva llegó a los diez minutos. Tras un pase en profundidad, Cristo se planta ante el meta zamorano Miguel y es arrollado sin que el árbitro pitara nada. David Rivera García cobraba su protagonismo. La acción pudo ser penalti y expulsión, trascendente en términos de fútbol, pero se quedó en nada. Menos que nada porque a los locales los sacó de punto.

 

Apareció de nuevo un Unionistas desquiciado, sin mordiente y sin acierto cuando se aproximaba a la puerta. Las numerosas bajas habían obligado a Astu a trastocar el equipo de manera sustancial, y el juego había llevado a Cristo demasiado hacia la banda: siempre parte de allí, pero también estaba terminando allí y no en un centro ocupado por De la Nava. El colmo fue el 0-1 casi al descanso. Mientras medio equipo pedía una mano en la defensa zamorana en un ataque de Javi Navas, el Zamora CF culminaba un perfecto contraataque que Dani Hernández convertía en 0-1. Un mazazo y a pensar al vestuario.

 

El regreso fue totalmente diferente. A los diez minutos, Cristo recibe en la derecha y se saca un disparo duro que dobla las manos de Miguel. Y seis minutos después, otro zapatazo desde la frontal del área llevaba el delirio a la grada blanquinegra. Volteado el marcador, adiós a los fantasmas y comunión grada-equipo gracias a ese seguro de vida que es Cristo.

 

A partir de ahí, el segundo tiempo fue mucho más plácido. Por delante en el marcador importa menos si hay calidad en el rival, si se repiten las llegadas o si el árbitro sigue sin pitar una. Había dinamita en las botas de uno de los once unionistas sobre el campo. Se demostró ya casi acabado el choque, cuando el extremo luchó para que una pelota no se escapara por línea de fondo y sacó un centro que, desde la cal, voló hasta la cabeza de Motos para hacer el 3-1. Un resultado balsámico para volver a tomar la confianza que se resistía a los salmantinos.

Noticias relacionadas