Cómo la música ayuda a aliviar el dolor crónico en el hospital de Los Montalvos

La musicoterapia en cuidados paliativos permite al enfermo "conectar con sus emociones y aliviar el dolor". 

La musicoterapia está entrando lentamente en algunos hospitales donde no solo ayuda a humanizar la vida en el centro de las personas ingresadas y a sus familiares, sino que consigue que los pacientes sientan menos dolor y, en algunos casos, tengan una estancia hospitalaria más corta. De esta manera, al menos, lo percibe Pilar Rodríguez, una musicoterapeuta, que desde hace seis años trabaja en este proyecto que acoge el hospital salmantino de Los Montalvos.

 

 

Con su trabajo ofrecen recursos para "mejorar el estado físico y la tolerancia al dolor" y a los tratamientos de aquellos que están ingresados, e intentan que ese ingreso sea lo menos traumático posible y que, tanto ellos como sus familias, estén más relajados. Para las sesiones, toca una guitarra. "Cantamos canciones populares de Salamanca, componemos poemas con una melodía que le guste al paciente o a los familiares. Esta canción habitualmente les hace fluir la emoción o la angustia que tienen contenida dentro", explica Pilar.

 

 

La música más demandada es la charrada, "algunos incluso bailan si están animados".  Estudios en hospitalizados con enfermedades de larga duración, demuestran que la música reduce la percepción de dolor, ansiedad y angustia en un 80% de los casos. También influye de manera muy positiva en la relación familiar porque les da recursos para hacer más llevadera su estancia en el hospital y refuerza sus vínculos afectivos. 

 

Por el momento Pilar está sola en este proyecto que lleva en pie desde el año 2014 y puede acceder a él culaquier personas que se encuentre ingresada en este hospital. "Necesitamos que esto se refuerce, invertir en esta terapia ya está comprobado que da resultados. Deberíamos ser varias personas y no solo una... hay que seguir intentando que se nos incluya como un profesional más...", ahonda. 

 

"Todo el equipo es necesario para que pueda realizar mi trabajo, gracias a celadores, auxiliares, enfermeros, psicólogos médicos y la trabajadora social mi trabajo es mucho más satisfactorio, sin ellos todo sería mucho más difícil". Cabe añadir que gracias a La Caixa "se puede atender de manera integral a estas personas, sin esta entidad solo se cubriría la parte física, la sanitaria, ellos cubren todo lo demás, la parte de trabajo social, psicológica y ayuda en el duelo". 

 

Instrumento en mano nos vamos hasta una de las habitaciones, la musicoterapeuta toca la puerta y pregunta 'si puede pasar'. La paciente están encantada de pasar una mañana agradable bajo la voz de Pilar. "Siempre pregunto antes ya que no siempre tienen ganas de hablar o escucharme". Esta canción no suena a despedida, "aquí se vive el presente", concluye. 

Pilar, la musicoterapeuta, junto a una paciente poco antes de empezar a tocar la guitarra (Foto: T. Navarro)