¿Cómo ha evolucionado el mercado inmobiliario en la última década?

Diez años más tarde, son muchos los que confían en la actual tendencia del mercado inmobiliario, y también los que todavía recuerdan las consecuencias de la denominada burbuja inmobiliaria: hipotecas sempiternas, financiaciones a las que es imposible hacer frente, o devaluaciones aterradoras de las propiedades adquiridas.

Por un lado, los compradores llegaron a destinar en 2008 más del 60% de su salario bruto mensual a hacer frente a la hipoteca, tal y como reflejan datos del Banco de España. Buena parte de la explicación reside en la facilidad a la hora de obtener financiaciones. Así, las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) revelan que, mientras el año pasado se firmaron 281.328 hipotecas; en 2007 fueron 1.238.890 los préstamos concedidos.

 

Por otro lado, aquellos que entonces apostaron por la vivienda como inversión vieron pronto cómo se devaluaban sus inmuebles: según el Índice Inmobiliario Fotocasa, entre los precios máximos de la burbuja (2016-2017) y los de diciembre de 2016, un total de 14 provincias habían sufrido caídas de más del 50% en el coste de su suelo.

 

Afortunadamente, los tiempos cambian y en la actualidad el mercado se antoja no solo más saludable, sino en plena recuperación. En este sentido, en la actualidad una familia española destina el 33,8% de sus ingresos a la hipoteca, un porcentaje menos peligroso que el de hace una década, aunque aún susceptible de reducción.

 

El número de operaciones en viviendas, expresa claramente el escenario optimista más actual. Y es que nos encontramos ante una racha de año y medio de incrementos interanuales prácticamente consecutivos en las ventas (excepto para el pasado mes de abril). Buena parte de la culpa de este fenómeno la tienen inmobiliarias y servicers bancarios como Solvia, Servihabitat o Haya Real Estate, que comercializan activos de primera y segunda mano, con importantes descuentos y a lo largo y ancho de todo el territorio nacional.