Como 'gato panza arriba' Unionistas pelea y logra su primer triunfo a domicilio

Ribelles, a la derecha,  y de la Nava vuelven a la defensa (Foto: Teresa Sánchez)

Unionistas de Salamanca se reencuentra con la victoria, la primera que logra fuera de casa en la categoría, merced al 0-1 ante el Navalcarnero. El equipo de Aguirre acabó con nueve jugadores.

FICHA DEL PARTIDO
CDA NAVALCARNERO: Héctor, Cifo, Sergi Segura, Jesus, Álex González, Joya, Del Pozo, Mena (Ayoub, min. 69), Esnáider (Joaquín, min. 49), Bermejo y Fran (Rodri, min. 69).
UNIONISTAS DE SALAMANCA: Molina, Cendrós, Góngora, Admonio, Quintana, Ribelles, Piojo (Unai Hernández, min. 60), Jorge, Diego H. (Manjón, min. 66), De la Nava (Adrián Llano, min. 72), Peli.
GOL: 0-1, min. 47, Diego Hernández. 
ÁRBITRO: Pedro Sureda Cuenca, del colegio balear. Tarjeta amarilla al local Sergi (x2) y a los visitantes Quintana (x2), Góngora, Diego Hernández, Unai (x2), Molina.  
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 7 de Liga disputado en el Mariano González. 

 

Apenas ha comenzado la temporada pero a estas alturas ya, y por culpa de la trayectoria en la primeras jornadas, cada partido se presenta ya como un auténtico reto para Unionistas de Salamanca. El equipo de Aguirre llegaba al Mariano González con varias cuentas pendientes que buscaba saldar. Por un lado, y fundamental en esto del fútbol, reencontrarse con el gol y además abrir su cuenta a domicilio en Segunda División B y como segundo paso puntuar y, a ser posible, volver a saborear una victoria que se resiste desde el primer partido de Liga. 

 

La ausencia de puntos en las últimas semanas había lastrado a Unionistas hasta llevarle a puestos de descenso, situación que no es extrema a estas alturas pero de la que hay que intentar huir cuanto antes para que empiece a pesar.

 

En todos los partidos que ha jugado a excepción del primer tiempo en Valdebebas, Unionistas ha competido frente a sus rivales aunque después ha pagado en buena medida sus propios errores así que con esa lección aprendida se plantó ante un Navalcarnero que aceptó la batalla y así el primer tiempo entre ambos se convirtió en un continuo 'toma y daca', 45 minutos de alternativas en el dominio y en la sucesión de ocasiones que convirtieron a los dos porteros en los primeros protagonistas del duelo. 

 

Héctor y Molina fueron los que propiciaron que el duelo se marchara con 0-0 al descanso porque ambos intervinieron de manera provindencial a las clarísimas oportunidades -tres de los locales y dos de los visitantes-. Fran Santano y Del Pozo pusieron a prueba los reflejos del meta de Unionistas, muy seguro y sin complicarse, mientras que por parte de equipo de Aguirre los que estuvieron cerca del gol fueron Diego Hernández, tras un buen centro de Jorge y Ribelles, cuyo disparo a la media vuelta se marchó alto por muy poco. 

 

Molina, con mucho protagonismo en el primer tiempo (Foto: Teresa Sánchez)

 

Unionistas quería llevar el peso del juego pero no parecía incomodar al Navalcarnero que dejó un aviso para el segundo tiempo con sus contras. 

 

Lo que tanto llevaba esperando el equipo salmantino y toda su afición llegó a los pocos minutos de reanudarse el encuentro. El gol, el esperado primer tanto a domicilio en Segunda División B, por fin subió al marcador tras una buena acción de Jorge que pudo centrar hacia el área y allí apareció Diego Hernández para con un defensa encima conseguir empujar el esférico y llevarlo al fondo de las mallas. Después de varias semanas por delante y por primera vez con el mando como visitante, nuevo reto para Unionistas que debía jugar más de 40 minutos con inteligencia para intentar aumentar o al menos mantener esa renta. 

 

Pasó unos minutos de duda, como adaptándose a esta nueva y desconocida situación, y eso permitió que el Navalcarnero se hiciera con la iniciativa y el esférico buscando cómo superar la zaga de Unionistas, bien situada aunque en una acción de despeje Cendrós dio un susto que por suerte quedó en eso. 

 

Comenzaron los relevos, en algún caso por lesión como le sucedió a Piojo, y también las incidencias porque Unionistas se quedó con diez después de ver Quintana su segunda tarjeta amarilla. Una inferioridad que duró unos minutos porque cinco después era el local Sergi el que veía su segunda cartulina y así, diez contra diez, se afrontaron los últimos tensos minutos.

 

Unos defendiéndose como 'gatos panza arriba', los locales más volcados pero con peligro de llevarse el susto en alguna contra. Jorge se equivocó en una clara que podía haber significado la sentencia y Molina apareció en ese tramo final en el que Unionistas volvía a quedarse con uno menos tras ver Unai su segunda amarilla viendo como además el colegiado añadía seis minutos de prolongación. 

 

Tiempo que gestionó a la perfección el equipo de Aguirre que luchó la victoria y la defendió hasta el final como 'gato panza arriba'.

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