Cómo echar una mano a tu hijo si marcha de Erasmus a Alemania

Septiembre es el mes de regreso a las aulas y al trabajo, el mes de los propósitos para el nuevo curso, y de las cuentas que hacen frente a los gastos extra del verano. Pero también es el mes en el que los estudiantes Erasmus marchan a los destinos que les han sido concedidos, entre desorientación, nervios y una gran ilusión.

No son pocos los españoles que salen del país con una beca de este tipo. De hecho, según cifras del Departamento de Educación y Cultura de la Unión Europea, durante el curso 2013-2014 fueron 37.235 los alumnos que partieron a países europeos. Y si bien España es el principal destino para estas estancias internacionales (recibió 39.277 estudiantes de la Unión durante el mismo año), otros territorios le siguen la pista, aunque con cierta distancia.

 

Es el caso de Reino Unido (27.401 alumnos) o Francia (29.621); pero sobre todo de Alemania, segunda en el recuento continental, con 30.964 erasmus recibidos durante 2013-2014. Y es que durante 2013 un total de 5.289 universitarios españoles se dirigió al país teutón, según la Unesco. Si este curso tu hijo o hija toma el relevo, hay una serie de factores que puedes tener en cuenta para echarle una mano en su adaptación.

 

En primer lugar, una de las mayores preocupaciones de aquellos que se desplazan a Alemania pasa por combatir un clima con mala fama. En este sentido, las principales mediciones arrojan temperaturas medias de 9ºC a lo largo del año, si bien entre noviembre y febrero los termómetros no alcanzan los -5ºC en buena parte del territorio.

 

Con todo, más vale estar prevenido contra el frío; una consideración a menudo incompatible con las dimensiones de equipaje establecidas por las aerolíneas. Si este es nuestro caso, siempre contamos con la posibilidad de enviar a nuestro hijo o hija ropa de abrigo a través de un servicio de mensajería. Entre las principales empresas del mercado destaca Packlink, un comparador que pasa listado a más de una decena de compañías de transporte. De esta manera, tu envío de paquete con Packlink a Alemania permite seleccionar la solución más rápida y económica, con descuentos de hasta el 70% en mensajería internacional.

 

Y ya que preparamos un paquete, ¿por qué no incluir en él todo aquello que a nuestra hija o hijo le haga ilusión recibir? Desde fotografías de amigos o familia, hasta objetos personales, pasando por libros, apuntes, algún regalo… Sea lo que sea aquello que elijamos, seguro que le ayudará a combatir las escasas horas de luz del sol alemán, que repercuten directamente sobre el nivel de serotonina.

 

Por último, una llamada o videoconferencia esporádica siempre es de agradecer; así como resolver aquellos trámites burocráticos que estén a nuestro alcance. Pensemos en el denominado learning agreement (plan de estudios), en la tarjeta sanitaria europea o en la propia matriculación en la universidad de origen. Quizás aquello que para nuestro hijo o hija es complicado resolver a distancia, nosotros podemos solventarlo con una visita a la administración o a la oficina de Relaciones Internacionales de la facultad.