"Comida descongelada y desnutrición de enfermos", las consecuencias de la línea fría del hospital

Clínico de Salamanca (Foto: Archivo Tribuna)

Los trabajadores de cocina del Complejo Asistencial salmantino se han manifestado en contra de las medidas que se adoptarán en la cocina del nuevo hospital. 

Los trabajadores de cocina del Complejo Asistencial salmantino no pueden más. Sus condiciones laborales son "precarias" y por ello han decidido manifestarse. Según sus propias palabras a "aparatos obsoletos, condiciones en contra de nuestra salud, altas temperaturas del verano, accidentes de trabajo graves y vacantes que no se cubren" se une ahora la implantación en el nuevo hospital de la línea de comida fría por un importe que asciende a 5.154.600 euros, divididos en 1.548.800 euros en concepto de obras y 3.605.800 euros en concepto de suministro. 

 

Su puesta en marcha convivirá con las tres instalaciones actuales ubicadas en el Hospital Clínico, Hospital Virgen de la Vega y Hospital Los Montalvos, hasta que se proceda a la apertura y posterior traslado de la hospitalización al nuevo hospital, cuando se cerrarán las dos primeras. Algo que preocupa sobremanera a los trabajadores, quiénes afirman que "habrá una pérdida de empleo en torno al 30%" y que temen perder su puesto de trabajo "¿qué va a hacer con nosotros, nos van a despedir?".

 

Éstas y otras son algunas de las preguntas que ya le han hecho a la dirección y a la gerencia... "sin obtener respuesta alguna", tal y como explica el pinche de cocina del Virgen Vega, Miguel Rivas, "quieren privatizar el servicio de mantenimiento y para ello son los 24.200 euros anuales en unas instalaciones nuevas teniendo personal en este complejo hospitalario ¿no sale más barato formar a dicho personal? ¿qué van a hacer con nosotros, nos van a despedir?". 

 

Pero sobre todo lo que más les preocupa es la "baja calidad" en los menús que se ofrecerá a partir de la apertura del nuevo hospital a los pacientes ingresados ya que "en la línea fría se cocina de lunes a viernes, se congela la comida al instante, se descongela, se emplata en frío, sale de la cocina en unos carros robots, se calienta en dichos carros y se distribuye por las auxiliares". 

 

Recuerdan con ello, los "problemas ya conocidos" que ésto ha traído consigo como "los insectos que aparecieron en la comida de algunos colegios, como tiraban la comida los enfermos de Zamora, las fotos de la comida de los hospitales de Navarra o en Oviedo que después de poenrla y estar funcionando un mes han vueltoa línea caliente", ahondan. 

 

En contra, también creen que "el consumo energético será elevado, llevado a triplicar la tasa actual modificando las propiedades organoelépticas, más zonas críticas que posibilitan un mayor índice de infecciones, falta de control final", también facilita "la desnutrición de los enfermos según un estudio".

 

La cocina estará dotada del equipamiento necesario para atender a los 1.000 pacientes diarios previstos durante todos los días del año, en los horarios y con los servicios de desayuno, almuerzo, merienda y cena.

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