Comerciantes y vecinos de la Rúa amenazan con llevar hasta la Unesco la invasión de las terrazas
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Comerciantes y vecinos de la Rúa amenazan con llevar hasta la Unesco la invasión de las terrazas

Calle La Rua de Salamanca

Comerciantes y vecinos de la Rúa se unen para que la nueva regulación de terrazas acabe con la situación actual. Advierten que la declaración de Ciudad Patrimonio obliga a dejar

Los comerciantes de la Rúa Mayor y la asociación que representa a los vecinos están dispuestos a ir hasta la Unesco con lo que consideran es una situación insostenible por la invasión de las terrazas la calle que une la Plaza Mayor y las catedrales. Así lo ha confirmado a este medio un portavoz de los 30 comercios que hay en la histórica calle, que han empezado a movilizarse porque temen que la nueva regulación de las terrazas que se está preparando para la Rúa y la Plaza Mayor no va a mejorar la situación que viven.

 

Los comerciantes de la Rúa han empezado a movilizarse y cuentan con el respaldo de la patronal más representativa, Confaes, y de su asociación de comercio, que ha auspiciado algunas reuniones en las que los comerciantes han manifestado sus inquietudes, entre otros, al concejal de comercio, Ricardo Ortiz. Se quejan de que las sillas y mesas se instalan sin miramientos frente a escaparates de comercios, y que eso les perjudica, pero que también impiden el paso normal a portales, además del conocido problema del tránsito peatonal por toda la calle, limitado a dos estrechos pasillos porque la franja central la ocupan las terrazas.

 

Ante esta situación, los comerciantes no descartan empezar a buscar amparo al más alto nivel. El portavoz del colectivo de la Rúa asegura que están dispuestos a poner en conocimiento de Unesco la situación de la Rúa Mayor, una calle fundamental en la declaración de Ciudad Patrimonio que tiene Salamanca. Insisten en que este título obliga a dar prioridad al disfrute del espacio público por encima de los negocios, y que existen indicaciones al respecto.

 

Entre los comerciantes, consideran que la actual regulación está hecha a medida de la hostelería y que se pliega a sus intereses por encima de los de los comercios o los vecinos de esta calle, y lamentan que la situación se pueda repetir con la nueva regulación, que debería servir para evitarlo.