Colegio Juan Jaén: las obras de nunca acabar que van a durar un curso entero
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Colegio Juan Jaén: las obras de nunca acabar que van a durar un curso entero

Los padres descartan ver finalizadas las obras antes de que finalice el curso. La reforma tenía que haber acabado en noviembre y se retrasó a enero, pero todavía le queda.

La obra del colegio Juan Jaén es el cuento de nunca acabar. Prevista para dos meses y medio, va a prolongarse durante un curso entero en un centro escolar que se ha acostumbrado a convivir con el ruido y las molestias de dar clase mientras piquetas y maquinaria están funcionando. Todo porque el proyecto se torció casi desde el principio.

 

A estas alturas, la obra tenía que haber terminado dos veces. Se trataba de mejorar su aislamiento y reformar sus edificios para convertirlo en un colegio eficiente. Sobre el papel, los trabajos no iban a interferir en la actividad escolar porque se programarían por la tarde o en horas no lectivas. Según la primera previsión, tenía que haberse acabado a mediados de noviembre de 2019 al agotar su plazo de dos meses y medio, pero el patio del colegio era ya un campo de batalla, y padres y alumnos se plantaron.

 

En septiembre, el Ampa denunció que los alumnos tenían que acudir al centro con tapones de oídos y que algunas clases se tenían que dar en pasillos para evitar el ruido. Durante octubre hubo movilizaciones y obligaron al alcalde Carlos García Carbayo a da disculparse. El Ayuntamiento comprometió hacer las obras por la tarde, que se exigiría a la empresa trasladar los trabajos más molestos fuera del horario escolar, lo que no ha hecho más que empeorar la situación.

 

Tras las protestas, los representantes de los padres acudieron al pleno municipal cuando ya se había desbordado el plazo inicial y de allí salieron con una nueva fecha: enero. La promesa ha vuelto a ser en vano porque hoy acaba febrero y las obras no están terminadas, ni mucho menos. Como se puede ver en las imágenes de este reportaje, todavía les queda.

 

El problema fue la planificación. Las obras se adjudicaron el 3 de julio, pero el inicio de los trabajos se programó para el 2 de septiembre, con el inicio de curso encima. En vez de adelantar el procedimiento de contratar/adjudicar/obra con tiempo para que se hiciera durante el largo parón veraniego, no se adelantó y al final se iban a hacer durante el curso con la promesa de no molestar, algo que al final ha sido imposible cumplir.

 

Según el AMPA, los padres y alumnos están ya resignados a que las obras no acaben este curso y sea para el próximo cuando se puedan estrenar. Más tras las críticas que recibieron cuando sus protestas generaron problemas de tráfico en el paseo de Carmelitas. Siguen apuntando los mismos problemas. La obra no tiene ritmo, hay días que solo trabajan dos personas de la empresa a la que se encargó el contrato, incluso en horario de tarde, que es cuando más se podría avanzar. Creen que en Semana Santa se podrá avanzar algo más, pero no esperan que esté terminado hasta mayo, al borde de finalizar el curso.

 

Hoy por hoy, las máquinas y los obreros siguen compartiendo patio con los alumnos. Y todo apunta a que será así hasta final de curso. Puede que entonces se despidan tras muchos meses, y si todo sale bien, será para no volverse a ver en septiembre.