Coches eléctricos y Salamanca: bajas ventas y falta de puntos de carga hacen imposible el plan del Estado

El poste de recarga de vehículos eléctricos de Sobradillo.

Las ventas de vehículos 100% eléctricos son testimoniales en Salamanca y su parque, muy reducido. El Gobierno se fija como objetivo multiplicarlo por diez en una década, pero no hay ni puntos de recarga.

No es la primera vez que un Gobierno español hace cábalas sobre la irrupción del coche eléctrico en el mercado de vehículos como opción de movilidad. Las ventas de turismos movidos exclusivamente por energía eléctrica crecen mucho, pero su volumen es realmente escaso. A día de hoy, en Salamanca (y en el resto del país) sus ventas son testimoniales y el salto que tendrían que dar es de proporciones imposibles. Algo que obligará a un despliegue de infraestructuras de carga públicas, en garajes, comunidades y hogares que llevará tiempo y que apenas ha empezado.

 

Según los datos disponibles, el parque móvil de coches 'limpios' en Salamanca ronda los 3.600, cifra en la que se incluyen eléctricos, híbridos e híbridos enchufables. El parque total de vehículos en la provincia, según la DGT, es de 231.000, de los cuales 200.000 son turismos, furgonetas y motocicletas. Es decir, solo 1 de cada 55 vehículos que ruedan por la provincia son limpios, y eso que los híbridos han tenido un gran éxito de ventas. Si contamos solo los eléctricos, que pueden ser uno de cada diez de esos 3.600, la proporción es ínfima. De hecho, a nivel nacional el número de vehículos eléctricos en circulación es de 36.000.

 

Parece imposible que los vehículos eléctricos alcancen el volumen que pretende el Gobierno dentro del parque móvil estatal porque, por ahora, el ritmo al que crece el parque de vehículos eléctricos es muy bajo. Para hacerse una idea, durante el año pasado se vendieron en la provincia entre 20 y 30 coches eléctricos, según los datos de Anfac y la DGT. Su presencia y peso en el parque es testimonial: en Salamanca se vendieron solo el año pasado más de 11.000 vehículos.

 

A ese ritmo, parece imposible que se cumplan las previsiones del Gobierno. La estimación sobre la que se trabaja es que el parque español de vehículos eléctricos alcanzará cinco millones de unidades en 2030. Eso sería multiplicar por diez su actual presencia: pasarían de ser un 1,8% del parque al 16%. La previsión es muy optimista. Por ejemplo, el Informe Especial "Previsiones en el Mercado de Automóviles Eléctricos" del Observatorio Sectorial DBK de Informa calcula que el parque de automóviles eléctricos español alcanzará las 115.000 unidades en circulación en el año 2020, multiplicando por cinco las 23.215 unidades que presentó en 2017.

 

Eso supone que las ventas de vehículos eléctricos, furgonetas, turismos y motos, deberían pasar en Salamanca de la treintena de unidades matriculadas en 2018 a las 300 en poco más de diez años y aumentar su presencia en el parque hasta los 3.000-4.000 vehículos de un total de más de 230.000 en circulación.

 

 

Sin puntos de recarga públicos en Salamanca

 

Y luego está el problema de las infraestructuras de carga. A día de hoy, en toda la provincia de Salamanca la red de puntos de recarga se nutre por ahora de los privados que hay en camping, concensionarios, hoteles... 100% públicos sólo existen lejos de la capital. Son 30 los que la web electromaps tiene identificados. En el mayor municipio de la provincia no hay ningún punto de recarga de tipo público y hay que recorrer al menos 100 kilómetros para encontrar uno; la otra opción son los que hay en concesionarios u hoteles, de uso privativo.

 

Salamanca tiene pendiente dar ese primer paso con la instalación de los diez primeros puntos, anunciada el pasado mes de octubre y que llega con cinco años de retraso. Será Iberdrola quien se encargue de instalarlos, un modelo similar al que ya tienen, por ejemplo, en Valladolid; tienen previsto poner 1.600 en toda Castilla y León. Según el Ayuntamiento de Salamanca, se plantea poner cargadores rápidos y convencionales, en superficie y en párkings. Ya se está trabajando para que salgan a licitación en breve, pero no se sabe ni cuándo ni dónde.

 

El plan de movilidad contemplaba 18 puntos de recarga en vías públicas y 36 en aparcamientos públicos, todos gratuitos: no se ha puesto ninguno a día de hoy. Y en junio de 2013 el diagnóstico para la difusión e implantación del vehículo electrico en Salamanca incluía la localización de 21 emplazamientos donde podrían ubicarse estaciones públicas de recarga para este tipo de vehículo.

 

Un plan del actual Gobierno obligará también a poner puntos de recarga de eléctricos en algunas gasolineras. Sin embargo, por volumen de ventas la obligación afectaría a un máximo de tres estaciones de servicio en Salamanca.

 

 

El plan del Estado

 

El Gobierno lanzará un plan de impulso a la movilidad eléctrica con un importe total de 1.000 millones de euros entre 2021 y 2025, según las cifras recogidas en el borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2021-2030 que se remitirá a Bruselas y que contempla que el parque español de vehículos eléctricos alcanzará cinco millones de unidades en 2030.

 

Fuentes del Ministerio para la Transición Ecológica señalaron que para impulsar el vehículo eléctrico en la movilidad sostenible el plan prevé dotar de unos 200 millones de euros anuales a este objetivo durante el periodo 2021-2025. De esta manera, en esos cinco años, en que se considera que es necesaria una mayor ayuda para su desarrollo, se destinarán un total de 1.000 millones de euros.

 

El Ejecutivo estima que el número de vehículos eléctricos en el parque automovilístico español se disparará en el horizonte de 2030 hasta los cinco millones, según el borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, que contempla medidas de apoyo para lograr este objetivo de movilidad sostenible.

 

El documento prevé que la presencia de las renovables en el sector de la movilidad-transporte alcanzará al final de la próxima década el 22% por medio de la electrificación, con esos cinco millones de turismos, furgonetas, autobuses y motos -en torno al 16% del parque móvil en 2030-, y el uso de biocarburantes avanzados.

 

Actualmente la presencia del vehículo eléctrico en el parque automovilístico español apenas supera las 36.000 unidades. Estas cifras ambiciosas del Gobierno también chocan con las previsiones de otros sectores, como el petrolero, que da un recorrido para ese 2030 del vehículo eléctrico de en torno a un millón de unidades, representando apenas entre un 4-5% del parque total de automóviles.

 

Asimismo, a más largo plazo, el horizonte de 2040, el plan y el anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética (LCCTE) recoge que se adoptarán las medidas necesarias, de acuerdo con la normativa europea, para que los turismos y vehículos comerciales ligeros nuevos, excluidos los matriculados como vehículos históricos, no destinados a usos no comerciales, reduzcan paulatinamente sus emisiones, de modo que "no más tarde de 2040 sean vehículos con emisiones de cero gramos de CO2 por kilómetro". Así, a partir de esa fecha no se podrán vender vehículos que emitan CO2.

 

El plan del actual Gobierno prevé que el sector de la movilidad y transporte reduzca sus emisiones en 28 millones de toneladas de CO2 equivalentes en el periodo 2021-2030. Para alcanzar ese periodo se apuesta por un cambio modal que, según las estimaciones, implicará que el 35% de los pasajeros-kilómetro que hoy se cubren mediante vehículos convencionales de combustión sean realizados con otros modos no emisores (transporte público, bicicleta, a pie...).

 

A este respecto, el Ejecutivo prevé acompañar al sector de la automoción en el proceso de descarbonización a lo largo de la próxima década. De hecho, ya se trabaja en el Acuerdo Estratégico del Sector de la Automoción, que determinará la colaboración público privada para impulsar el sector y la atracción de nueva inversión.