Clemente confía en que la nueva norma del ibérico incluya también las “últimas alegaciones” de CyL

La consejera ha agradecido el trabajo realizado por el sector del ibérico de la Comunidad en buscar una postura “fuerte” de Castilla y León

La consejera de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, Silvia Clemente, ha manifestado que mantiene la esperanza de que la nueva norma del ibérico incluya las “últimas alegaciones” presentadas por el grupo de trabajo de la Comunidad.

 

Según sus palabras, “era bueno hacer un último intento de incorporar cambios” en un periodo que no estaba establecido oficialmente para presentar alegaciones pero que desde la Junta se consideró que era oportuno.

 

La consejera, durante su reunión, ha agradecido el trabajo realizado por el sector del ibérico de la Comunidad en buscar una postura “fuerte” de Castilla y León de cara a defender los intereses de todo el sector ante la modificación de la Norma del Ibérico del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y uno de sus últimos trabajos ha sido la presentación de estos posibles cambios antes de que se pronuncie la Comisión Europea al respecto de la norma.

 

El objetivo principal, como ha recordado la consejera, ha sido “que el posicionamiento de Castilla y León fuese tenido en cuenta en el Ministerio con la fuerza que la importancia del sector da a esta comunidad autónoma”.

 

La Consejería de Agricultura y Ganadería, desde que el Ministerio presentó los primeros borradores de propuesta de modificación de la Norma, en el mes de mayo, ha mantenido doce reuniones con el sector, en las que han participado 14 asociaciones y organizaciones representativas del sector ibérico regional.

 

El objetivo de este trabajo realizado era alcanzar una postura que recogiera todas las reivindicaciones del sector en la Comunidad teniendo en cuenta las diferentes sensibilidades y diversidad del mismo. Fruto de este trabajo se han firmado cuatro acuerdos por unanimidad con todo el sector del ibérico en Castilla y León.

 

Esa posición de la Comunidad de cara a la norma, como ha explicado la consejera, ha pretendido en todo momento “una mejora de la norma de calidad cubriendo las lagunas que tenía la anterior norma y facilitar su control y cumplimiento”.

 

BORRADOR DEL MINISTERIO

 

El último texto de la norma presentado por el Ministerio recoge “las principales demandas” del sector en la región. En concreto contempla que la denominación de venta no incluya el porcentaje de pureza racial. Este porcentaje se incluirá en el mismo campo visual que la etiqueta con una letra que deberá ser como mínimo la mitad de la utilizada en la denominación comercial.

 

El último texto presentado por el Ministerio recoge también las demandas de la Comunidad sobre las denominaciones de venta. En concreto se establecen tres: de bellota, de cebo y de campo. En las primeras redacciones del Ministerio se establecían las denominaciones: de ibérico puro de bellota, ibérico extensivo e ibérico de cebo intensivo lo que suponía la eliminación de la denominación de ibérico de bellota. De haber salido adelante esas primeras denominaciones hubiera supuesto un gran perjuicio para Castilla y León, cuantificado en 100 millones de euros, según la Junta.

 

ÚLTIMAS PETICIONES

 

Otro de los puntos principales para Castilla y León, tenido en cuenta en la redacción final de la Norma, era que se estableciera un periodo transitorio para la adaptación de las explotaciones de cebo a la nueva normativa. El texto establece un periodo de tres años para que las explotaciones se adapten, dado que la norma recoge que el espacio mínimo por animal en la granja durante el periodo de engorde pasará de uno a dos metros cuadrados. Desde Castilla y León se ha pedido que este periodo transitorio de adaptación se amplíe a cinco años.

 

Ante el último texto presentado por el Ministerio, el sector del ibérico de Castilla y León ha solicitado que se incluya un periodo transitorio, de seis meses desde la fecha de su publicación, para su entrada en vigor.

 

Se solicita que la nueva norma, cuya entrada en vigor está fijada para el 1 de marzo de 2014, permita que todos los animales sacrificados conforme a la norma actual queden al amparo de la misma y la nueva legislación se aplique únicamente a los animales sacrificados a partir de la puesta en marcha de esta nueva normativa. Esto evitaría que la nueva Norma tuviera un carácter retroactivo que sería contrario al ordenamiento jurídico, ha apuntado Clemente.