Ciudadanos se prepara para hacerse un sitio en gobiernos municipales y autonómicos

Fernández Mañueco y Alejandro González sellaron el acuerdo PP/Ciudadanos por los impuestos con un apretón de manos.

La dirección de Ciudadanos se plantea entrar en gobiernos de coalición tras haberlo prohibido. Lo hará a partir de las próximas elecciones municpales y autonómicas, aunque ha abonado el camino con los acuerdos de investidura.

Ciudadanos se está pensando la posibilidad de asumir por primera vez responsabilidades de gestión, algo que todavía tardará un tiempo, pero para lo que se ha ido preparando con los acuerdos de investidura que ha ido firmando por doquier. En Castilla y León, por ejemplo, lo ha hecho con el PP para permitir que gobierne la Junta y, en Salamanca, para hacer alcalde a Alfonso Fernández Mañueco. Y ahora se va a plantear entrar en gobiernos de coalición.

 

El cambio de estrategia se va a debatir en la asamblea nacional que se espera para comienzos de 2017 y en la que se revisarán algunos postulados. Hasta ahora, la ejecutiva de Albert Rivera había prohibido a sus candidaturas en ayuntamientos y comunidades que entraran en gobierno con nadie. A pesar de las ofertas que han tenido a ambos lados, en PP y PSOE, se decidió mantenerse al margen para dar tiempo a sus candidatos a rodarse en las responsabilidades públicas.

 

Sin embargo, el partido naranja parece dispuesto a levantar el veto. Si sale adelante la propuesta, las candidaturas de C's podrían entrar en gobiernos de coalición a partir de 2019, en las próximas elecciones municipales y autonómicas. Y también se abriría la puerta a hacerlo ante un hipotético cambio de Gobierno estatal.

 

Con los resultados en la mano, y en el caso del Ayuntamiento de Salamanca, Ciudadanos podría haber formado gobierno con cualquiera de las dos opciones que se le presentaron: en un acuerdo con PSOE y Ganemos que no fraguó o con el PP. Eso no le impidió firmar un acuerdo de investidura para darle la alcaldía a Fernández Mañueco a cambio de compromisos que no han supuesto una gran dificultad para los populares, que también han disfrutado de una gran flexibilidad para cumplir.

 

De hecho, ese acuerdo ha derivado en una oposición dada a la abstención o a votar con el equipo de Gobierno en muchas cuestiones; las discrepancias, como con la moción de reivindicación del Hospital o el caso El Corte Inglés, han sido excepción.