"Ciudadanos en Salamanca son los cuatro que están cobrando y sus amigos y familiares: no hay afiliados"

David Castaño, César Ayllón y Pablo Yáñez. Foto: De la Peña

El coordinador de la agrupación de Salamanca, César Ayllón, no se muerde la lengua: carga contra Fernando Castaño, Ana Suárez, contra quienes no han dado la cara en su cese, contra los dos sectores internos... Y no ha dicho su última palabra: se plantea llevar su cese a los juzgados.

Un partido opaco, sin democracia interna, amiguista, sin respeto por sus estatutos, sin afiliados y dominado por las intrigas internas para mantener cargo y sueldo. Así es Ciudadanos en Salamanca (y en buena parte de Castilla y León) según el ya ex coordinador de la agrupación más importante, la de la capital, César Ayllón. El dirigente, elegido como parte de una candidatura no oficialista el pasado mes de mayo, supo desde su nombramiento que no era bienvenido. Ahora, a los cuatro meses, se ha despachado a gusto y describe un partido muy lejos de la imagen de pluralidad, democracia interna y formas 'modernas' que vende Albert Rivera. Estos son los estractos más destacados de una conversación de 40 minutos.

 

"Llevaban mucho tiempo intentando que me marchara y han tardado porque he encontrado el apoyo de varias personas honestas dentro", asegura Ayllón que ha descrito la relacción con sus 'compañeros' del 'aparato' del partido así: "De cada pequeño detalle se sacaba punta". Considera que no ha sido posible trabajar porque, casi desde el principio, encontró la oposición de cargos electos a su presencia como coordinador.

 

Sobre sus 'poderes' como coordinador de la agrupación más importante, reconoce que "no me han dejado hacer nada ni trabajar". Asegura que hasta junio "no pude acceder a la intranet del partido", "no me han llegado a presentar públicamente aunque me dijeron que lo harían y no me han dejado hablar con la prensa", algo que TRIBUNA puede constatar con peticiones no atendidas.

 

Ayllón ha lamentado que C's se ha aprovechado "de mi imagen y prestigio profesional" y que ha trabajado sin pedir nada. "Yo voy a reuniones a las que se me convoca pagándome los viajes de mi dinero, ha organizado las asambleas, un café ciudadano... ¿no he hecho mi trabajo? Luis Fuentes no convocó ni una asamblea en un año y el partido le tiene en un puesto cobrando 90.000 euros al año", asegura.

 

Ayllón reconoce que "lo que he visto dentro no me ha gustado". Desde el primer momento se dio cuenta de que "el partido no tenía intención de darme ningún poder, no se estaban cumpliendo los estatutos: en el Ayuntamiento no se me estaba escuchando, cuando vino Inés Arrimadas ni me avisaron, iban a abrir una nueva sede con dinero de la agrupación sin decir nada...", resume. "Yo mismo iba a dimitir", asegura.

 

"En C's de Salamanca no hay democracia interna, son cuatro, no hay afiliados, son ellos, los que están cobrando y sus amigos y familiares". Pese a ello, observa un partido internamente muy dividido por las lucha de poder para mantener cargos y sueldos. "Hay dos facciones. Por un lado están los de UPS y por otro, una facción diferente, pero no crítica", asegura. Según su valoración, lo único que les mueve es asegurarse poder y puestos en el partido.

 

 

APUNTA A CASTAÑO Y ANA SUÁREZ

 

Sobre su salida de C's, apunta directamente a dos personas como responsables, dos concejales del Ayuntamiento de Salamanca. "Fernando Castaño ha estado moviendo Roma con Santiago para romper esto", asegura Ayllón, que acusa al concejal de estar detrás de su salida. Concretamente, asegura que en su día apoyó a su candidatura, no oficialista, colocando a dos amigos en la lista de Ayllón para que se presentara; finalmente, salió elegido al fallar la candidatura del aparato. El motivo de este movimiento, su enemistad con una concejala 'naranja' en Villares. Tras llegar Ayllón al cargo, giró y le retiró el apoyo: dos de los miembros de la ejecutiva que han dimitido para forzar la salida del coordinador eran, según Ayllón, los amigos de Castaño. El excoordinador cree que lo hizo para ejemplarizar su poder interno de cara a su hermano, el procurador David Castaño, responsable para la elaboración de las listas y la designación de los cargos.

 

¿Y Ana Suárez? Ayllón acusa a la concejala de haberse prestado a reventar su mandato desde el principio. Tras haber dimitido de la anterior ejecutiva de Fuentes, en mayo fue designada como enlace con el grupo municipal para sumarse a los ocho miembros de la ejecutiva, contando el coordinador. Se negó a aceptar el puesto en julio y, de nuevo, este septiembre volvió a descartar entrar en la ejecutiva, lo que precipitó el cese: al dimitir cuatro vocales, la renuncia del enlace cuadró el número para aplicar los estatutos y disolver la ejecutiva.

 

También ve una mano detrás de estas personas, "claro que la veo, es una cosa totalmente forzada", otros cargos que "no han estado dando la cara". "Había mucho interés en que yo no siguiera", ha dicho. Además, acusa a cargos de haber estado manipulando por detrás a los miembros de la ejecutiva que dimitieron para forzar su salida. "Me consta que a mis vocales les han asedidado con llamadas para que me denunciaran", ha dicho, denuncias que llegaron a los máximos órganos del partido.

 

 

LA 'VUELTA' DE FUENTES

 

El cese es la culminación de cuatro meses de desencuentros y abre la puerta a Luis Fuentes para volver a colocar a alguien de su agrado en 'su' agrupación, y de paso enmendar el garrafal fallo de las últimas elecciones internas. Entonces, la corriente oficialista no fue capaz de presentar a tiempo una candidatura correcta, que cumpliera con los requisitos; el resultado fue que sólo hubo una candidatura válida y, contra todo pronóstico, abría la puerta a una directiva sin ningún miembro del núcleo que ha acaparado puestos insitucionales y sueldos públicos. Fuentes perdía el control sobre la agrupación más importante de Salamanca. La candidatura se presentó bajo el nombre 'Renovación e ilusión' y estaba integrada por parte del sector más descontento con la dejadez con la que Fuentes y su entorno han gestionado el día a día del partido.