Ciudadanos aprueba con el 'enemigo' un segundo presupuesto sin contar con el resto de la oposición

El grupo municipal de Ciudadanos, durante el pleno. Foto: De la Peña

Ciudadanos se decanta por el gobierno en lugar de la oposición y permite al PP dejar fuera todas las aportaciones de PSOE y Ganemos.

Hace sólo unos días que el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, fijaba 2019 como fecha para empezar a gobernar y al PP como enemigo a batir, pero su formación en Salamanca opera todavía con el otro 'chip', el de dejarse llevar por una doble personalidad que le manda pactar con los populares mientras rechazan las políticas que el partido de Rajoy lleva a cabo en ayuntamientos y comunidades. Es justo lo que pasa en Salamanca, donde C's ha aprobado con Fernández Mañueco su segundo presupuesto a pesar de las circunstancias.

 

Segùn el argumentario naranja en Salamanca, se trata de controlar a un PP del que no se fían. Sin embargo, sólo hay que recordar que buena parte de la inversión pactada en el presupuesto de 2016 se quedó sin ejecutar, así que el control no ha sido muy eficaz. Y tambien se trata de incorporar el diálogo y el acuerdo al rumbo de la corporación, pero también ha sido muy dudoso. Para empezar, porque el presupuesto llega tarde y no se empezó a negociar hasta que el equipo de Gobierno quiso; y para seguir, porque se ha dejado fuera de cualquier participación a PSOE y Ganemos.

 

Así como el año pasado se incorporaron numerosas medidas de los socialistas, como el bono bus joven, y Ganemos también ha logrado sacar adelante propuestas suyas en la ordenanza fiscal (el reverso del presupuesto), este año, nada de nada. En esto el grupo municipal naranja no hace oposición y prefiere decantarse por gobierno. C's ha decidido acaparar el pacto con el PP para incluir 'sus' segundos presupuestos en forma de un listado de medidas que en poco o en nada incomodan a los populares. Eso a pesar de situaciones como la de El Corte Inglés o el Corona Sol, que el Ayuntamiento se empeña en no enmendar y que sí son objeto de reprimenda por parte de la oposición.

 

En los presupuestos, poca novedad. El Ayuntamiento seguirá destinando importantes cantidades a rescatar MercaSalamanca y Zaldesa; las fundaciones de cultura y de turismo recibirán una importante inyección para seguir desarrollando medidas que queden al margen del pleno; se irán 765.000 euros a la ruinosa opción de compra del edificio de Íscar Peyra; las inversiones no pasan de lo habitual y están casi todas anunciadas o prometidas hace tiempo: hay más calles y aceras, renovación de plazas, los parques ya anunciados, el arreglo de la piscina de Garrido tras años de falta de mantenimiento (es el proyecto más grande, 1,3 millones), el arreglo de la pesquera de Tejares que se ha pasado años ignorada, un millón para reorganizar La Aldehuela y otro para reventones e inversiones en patrimonio ya conocidas y anunciadas. Poco o nada nuevo.

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