Cinco euros por metro y año: la 'inversión' detrás de los baches de la A-62 Salamanca-Tordesillas

Fomento invirtió en mantener la A-62 durante siete años poco más de la mitad que en la reparación urgente de los baches: suficiente para explicar el pésimo estado en que se encontraba.

El pasado mes de marzo los usuarios de la autovía A-62, la que lleva de Salamanca a Valladolid, estallaban contra el deplorable estado de sus tramos hasta Tordesillas. Los 75 kilómetros de recorrido eran un rosario de baches y gravilla que, muchas veces, acababan con una luna rota (los más habituales habían cambiado varias) y un viaje insufrible. El causante, el evidente mal estado de una vía que no había sido mantenida adecuadamente. Ahora, sabemos las cifras de lo que los gobiernos populares no hicieron para mantener esta autovía en buen estado.

 

Según una respuesta parlamentaria, en los últimos siete ejercicios, de 2011 a 2017, Fomento invirtió en este tramo un total de 2.709.307,76 euros. La cifra puede parecer importante, pero hay que ponerla en contexto. La media ronda los 400.000 euros anuales para un tramo de 75 kilómetros. La cuenta es sencilla: 5 euros por kilómetro y año. Baste decir que la actuación urgente que se ha hecho este verano para reparar el asfalto tenía una inversión prevista de 4,15 millones de euros: casi el doble para reparar que para mantenimiento en siete años.

 

El listado de las actuaciones evidencia un nivel de inversión reducido. De hecho, lo más habitual son actuaciones de fresado y reposición de firme, lo que comunmente se conoce como parcheado o bacheado. También se repiten el sellado de fisuras y el relleno de baches. El mantenimiento se ha hecho a razón de un contrato grande por año, repartido entre los tramos de la provincia de Salamanca y los de la provincia de Valladolid.

 

Por provincias, en Salamanca se han invertido 1,7 millones de euros y en Valladolid, el millón restante. En cuanto a los años, el pasado 2017, ya con la autovía en mal estado por la falta de mantenimiento, Fomento gastó sólo 342.981,62 euros, la cifra más baja desde 2014. Las denuncias venían ya desde 2016, pero eso no incrementó el ritmo de inversión.