CGT denuncia un clima "de estrés y ansiedad en el trabajo" en el centro Arvato-Qualytel

Han realizado una encuesta entre la plantilla durante los días 18 y 21 de abril de 2016 que así lo manifiesta.

CGT ha realizado "con sus escasos medios" -como ellos mismo reconocen- una encuesta de clima laboral entre los trabajadores de Arvato-Qualytel, que "dejaba claro el clima de estrés y ansiedad en el trabajo y la falta de credibilidad hacia los requerimientos de la autoridad laboral de Salamanca tanto por sus largos plazos para resoluciones como por seguir a menudo, líneas distintas a las marcadas en otros territorios donde está el sector".

 

CGT asegura que "lo preocupante es el aumento del absentismo por ansiedad, del cual tienen constancia la inspección de trabajo, la inspección médica y, por supuesto, las mutuas, que se limitan a presionar para dar altas médicas prematuras y demorar las adaptaciones de puestos de trabajo".

 

"Todo ello, afecta a la salud del trabajador y tras la reforma laboral hace peligrar sus puestos de trabajo", han dicho con motivo del Día de la Seguridad y la Salud en el Trabajo.

 

Desde CGT instan "a las instituciones a acortar los plazos de resolución y a incrementar la vigilancia de la salud en la empresa arvato-Qualytel".

 

Éstos son algunos de los resultados de la encuesta realizada entre la plantilla de  arvato-Qualytel Salamanca entre los días 18 y 21 de abril de 2016 según CGT:

 

. El 96,6% opina que tiempo que te exigen para resolver correctamente las tareas que realizas es poco.

 

. Un 89,3% nota ansiedad, ganas de llorar o nerviosismo con las situaciones que se generan en el ambiente de trabajo

 

. Un 25,9 toma medicación para poder afrontar su jornada laboral

 

. Un 79,0% de las personas que realizaron la encuesta, no considera adecuada la vigilancia de la Inspección de Trabajo con respecto al cumplimiento del convenio, contratación o salud laboral.

 

CGT recuerda que "en 2012, a raíz del requerimiento de la Inspección de Trabajo, arvato-Qualytel realiza una evaluación de riesgos psicosociales según marca la ley de prevención, dando resultados preocupantes, sobre todo en carga mental, cuestión que se preveía por el elevado aumento de bajas médicas por ansiedad. En base a esos datos, la empresa estaba obligada a adoptar medidas que o bien no existieron o no se aplicaron correctamente", dicen.

 

"Con posterioridad, a petición de Orange, se producen cambios en el modelo de atención al cliente, incrementando las tareas a realizar y los conocimientos necesarios, así como disminuyendo el tiempo de llamada o gestión. Generando así más estrés en el trabajo", añaden.

 

"Por ello, los delegados de prevención de CGT solicitan a la empresa medidas para paliar el aumento de estrés en la plantilla y al ser ignorados denuncian en el 2013, la necesidad de una nueva evaluación y posteriores medidas. La Inspección requiere en varias ocasiones el nuevo estudio de riesgos psicosociales, llegando a indicar como fecha límite noviembre del 2015. Como respuesta, la empresa ha intentado manipular al comité de empresa, buscando un acuerdo para no cumplir el requerimiento. Acuerdo que a fecha 25 de abril no ha sido capaz de lograr, puesto que las medidas propuestas no tenían que ver con los riesgos psicosociales sino con una forma lógica de trabajar, que daría mejores resultados en la calidad de la atención a los clientes de Orange", finalizan.