Cerca de 3.600 propietarios de Salamanca podrían recuperar lo que pagaron de más con la plusvalía

La tasadora Tinsa calcula que 550.000 inmuebles, 3.600 en la provincia de Salamanca, están afectados por la nulidad del impuesto de plusvalía en los últimos cuatro años.

Puede que sea la primera aproximación de muchas que se hagan en las próximas semanas, pero ya hay una cifra de posibles afectados por la anulación del impuesto de plusvalía. En el caso de Salamanca, 3.600 propietarios podrían beneficiarse de la devolución de un tributo que han pagado en los últimos años a pesar de haber vendido un piso o una propiedad inmobiliaria por menos dinero del que les costó. Esto podría tener un efecto importante en las arcas de los ayuntamientos de la provincia, especialmente en el de la capital, que el año pasado recaudó 9 millones de euros de este impuesto.

 

El cálculo lo ha hecho la tasadora Tinsa, que calcula que el número de viviendas sobre las que se podría reclamar la devolución del pago de la plusvalía, por haberse transmitido por un valor inferior al de adquisición, estaría en torno a 550.000 inmuebles. La cifra sale de un estudio a partir de sus estadísticas de evolución del precio de la vivienda (índice IMIE) y de datos del Ministerio de Fomento y del Colegio de Registradores de la Propiedad. En esta bolsa de viviendas se incluyen tanto operaciones de compraventa, como donaciones, permutas y herencias, que también están gravadas con el pago de este impuesto.

 

Según la sentencia emitida por el Tribunal Constitucional hace unos días, no puede exigirse al vendedor de un inmueble el pago de un impuesto que grava un incremento del valor que, en realidad, no se ha producido. Esto ocurre porque, en los últimos años, el estallido de la 'burbuja inmobiliaria' ha reducido el valor de mercado de muchas viviendas hasta el punto de que muchos propietarios acaban vendiendo por menos de lo que les costaron; hay que recordar que el precio de la vivienda cayó notablemente desde 2007, cuando en Salamanca la tasación media era de 2.400 euros/metro cuadrado. De hecho, este pasado 2016 fue el primero en que subió el valor de tasación.

 

El TC ha ordenado cambiar la norma y revisar todas las plusvalías de los últimos cuatro años, desde febrero de 2013. Y el Ayuntamiento de Salamanca se ha apresurado a poner en marcha un proceso de consulta y exención o devolución de este impuesto a pesar de que todavía no sabe el alcance de lo que le podría costar. Como indicativo, decir que recauda 9 millones de euros y que la oficina del OAGER recibe unas 500 consultas anuales en cita previa sobre este tema.