Central de Esterilización: el hospital, 'blindado' contra los gérmenes

David Ricardo Figuero Hernández, jefe de Unidad de Enfermería de Medicina Preventiva y Esterilización junto a dos enfermeras (Foto: T. Navarro)

El  Complejo Asistencial de Salamanca cuenta con más de 600 cajas de instrumental quirúrgico. 

A pie de calle hay cierto temor 'a coger lo que no se tiene', el miedo aparece cuando se entra en un hospital, sobre todo porque los propios facultativos reconocen que los gérmenes les superan a pesar de tomar todas las precauciones.  

 

David Ricardo Figuero Hernández, es el jefe de Unidad de Enfermería de Medicina Preventiva y Esterilización del Complejo Asistencial de Salamanca, uno de los lugares desconocidos para la sociedad salmantina, pero que tiene una labor diaria muy importante para la vida de los pacientes. La esterilización se encuentra en  el nivel más elevado de la higiene hospitalaria, imprescindible para eliminar posibles microorganismos del instrumental que utilizan los cirujanos en quirófano. 

 

Del trabajo que se desarrolla en la central de esterilización depende el correcto funcionamiento de los quirófanos. Sin instrumental quirúrgico libre de posibles microorganismos no se puede intervenir a un paciente con seguridad. "La esterilización permite eliminar los microorganismos más resistentes, como son las esporas, que pueden causar infecciones"

 

En el semisótano -2 del Clínico se procesa todo el equipo de los más de 25 quirófanos de todo el Complejo, sobre todo, Virgen Vega y Clínico, "alguna cosa de Montalvos y excepcionalmente de Ciudad Rodrigo y Béjar o el 112. Aparte de eso, toda la hospitalización, consultas externas y laboratorios", asegura. Cuentan con más de 600 cajas de instrumental de las cuales no todas se utilizan todos los días, "procesamos en torno a 60-80 contenedores diarios para todas las especialidades", afirma.

 

 

La inmensa mayoría del instrumental en el quirófano es de acero (separadores, tijeras...), de modo que pueden soportar las dos temperaturas con las que trabajan los autoclaves de vapor (134 grados centígrados y 121 grados centígrados), en función de lo descrito en las fichas técnicas de los fabricantes. Este método tiene una duración de tres horas aproximadamente incluyendo el lavado y  elimina posibles microorganismos mediante la aplicación de vapor de agua. En caso de material termosensible la tecnología más empleada está basada en peróxido de hidrógeno.

 

Según Figuero, lleva a cabo "un lavado con termodesinfección, alta temperatura y después se procesa el instrumental en los autoclaves, bien a alta temperatura con vapor o baja temperatura, tenemos la tecnología más actual en el hospital. El instrumental es de corte, de agarre, pinzas, tijeras, separadores, no todas las cajas tienen lo mismo. En Traumatología, por ejemplo, hay contenedores de cadera, de rodilla, de columna..."

 

En esta Unidad, trabajan el supervisor, tres enfermeras y veinte técnicos en cuidados. La máxima limpieza y esterilización del instrumental quirúrgico se suma a las continuas medidas higiénicas en las salas de operaciones para que permanezcan en perfecto estado (limpieza de filtros, paredes, suelos, etcétera) y medidas de circulación  y vestimenta intraquirúrgica.

 

Determinados materiales médicos pueden procesarse mediante limpieza rutinaria o mediante la desinfección, pero los materiales críticos requieren la esterilización. Especialmente cuidado debe estar el material que el cirujano introduce en el cuerpo del paciente.

 

La esterilizacion es fácilmente controlable mediante los párametros físicos de los equipos (temperaturas, presiones, gráficas...), controles químicos utilizados en paquetes y contenedores que viran de color, y mediante controles biológicos que determinan de manera fehaciente la muerte de una determinada población de esporas. 

 

En el caso del lavado además de los controles físicos de  las lavadoras como las gráficas, "realizamos una inspección visual minuciosa del instrumental y cajas que confeccionamos. A los equipos de lavado además les colocamos periodicamente controles de lavado que garantizan el correcto funcionamiento de la máquina, y sobre las piezas de instrumental pueden utilizarse test de detección de proteínas".

 

Evitar las infecciones de la práctica sanitaria es una de las prioridades en la vida hospitalaria. Las infecciones pueden agravar la situación del paciente, prolongan las estancias hospitalarias e incluso pueden llegar a ser mortales. Sin duda, esta unidad es la clave para que el paciente sea operado de forma segura.