Centenares de comunidades y propietarios esperan ya las ayudas municipales para poner ascensores

Viviendas del barrio de San Bernardo.

Hasta 20.000 vecinos y 600 edificios de los barrios más afectados podrían acceder a las primeras ayudas municipales para poner ascensores en los centeneres de edificios que carecen de elevador en Chinchibarra, San Bernardo o Garrido.

Centenares de edificios y cerca de 20.000 vecinos son los potenciales beneficiarios de la primera iniciativa del primer plan integral de vivienda de Salamanca que se impulsa desde competencias municipales. Una propuesta que nace del consenso entre todas las fuerzas, pero con la iniciativa reconocida del PSOE, el apoyo de Ganemos y una actitud positiva del equipo de Gobierno, que ha empujado a PP y Cs a sumarse. El resultado, un plan que puede ayudar a miles de vecinos a conseguir el ascensor que falta en su viejo edificio.

 

El plan se ha presentado este martes y la convocatoria se abrirá, previsiblemente, en septiembre para extenderse hasta finales de 2018 y todo 2019, meses en los que se verificará el resultado de esta primera experiencia. Las ayudas, que tienen carácter social y tendrán en cuenta la renta, van a incidir especialmente en una cuestión muy demandada, la instalación de ascensores. Se ha dado prioridad a esta cuestión frente a medidas como la rehabilitación o la eficiencia energética para las que, además, hay ayudas de la Junta. Tras un intenso debate, se ha decidido priorizar la accesibiliday los ascensores.

 

Según los datos municipales, cada año unas 45 comunidades hacen los trámites para solicitar licencia de instalación de un ascensor. El concejal García Carbayo no ha podido ofrecer un dato fiable sobre el número de edificios que carecen en Salamanca de ascensor, pero sí ha dado algunas pistas. El problema se concentra en los barrios de San Bernardo, Chinchibarra y parte de Garrido Norte. En total, y según los datos del Observatorio Urbano, esos barrios suman 20.000 habitantes y unos 600 edificios de viviendas. Son los potenciales destinatarios.

 

Según cálculos de la patronal de construcción, a la que ya se ha presentado el plan, hasta un 25% del total de los edificios de viviendas de estos barrios carecen de ascensor, con una mayor incidencia en San Bernardo. La cifra es incierta, aunque con las inspecciones de edificios está saliendo progresivamente a la luz: llegaría a los 150 edificios y 5.000 vecinos.

 

 

Imprescindible para la accesibilidad

 

Muchos propietarios de comunidades en las que no hay ascensor esperan ya la apertura del plazo de solicitudes para entregar la suya y contar con una ayuda de hasta 4.500 euros por vecino para una obra cara, pero que puede cambiar la vida a muchos vecinos de elevada edad y que forman parte del creciente núcleo de salmantinos que viven solos. Según los datos oficiales, más de 40.000 salmantino viven solos y en quince años serán uno de cada tres. El 40% son mayores de 65 años, la mayoría son mujeres viudas, personas para las que un tramo de escaleras es un obstáculo insalvable para salir a la calle.

 

Las ayudas van a ser recibidas con los brazos abiertos, según ha podido contrastar este medio. Tanto concejales del Ayuntamiento en contacto con vecinos y asociaciones de mayores, como la patronal de la construcción y el sector de los ascensores coinciden en que va a haber un importante número de solicitudes y que muchas comunidades tienen ya preparado el papeleo. De hecho, desde Aescon, Juan Manuel Gómez incide en la clave para que estas ayudas sean efectivas: una tramitación ágil que dé seguridad para afrontar una obra importante. Según la patronal de la construcción poner un ascensor puede rondar los 25.000 euros de coste.

 

 

Un plan de vivienda iniciativa de la oposición

 

A finales de 2015, el grupo socialista lanzó una propuesta integral sobre vivienda para Salamanca, que incluía medidas sobre el acceso a vivienda en alquiler y también sobre medidas de rehabilitación. Sobre esta base la oposición impulsó un acuerdo sobre viviendaPara evitar que los socialistas le cogieran con el pie cambiado, el alcalde presentó el pacto como propio y lo convirtió en una mesa de negociación de la que nada se ha vuelto a saber.

 

En febrero de 2016 los grupos municipales aprueban dar el pistoletazo de salida a un cambio importante en la política de vivienda del Ayuntamiento y acordaban unas líneas generales con acento en el aquiler social y para gestionar viviendas vacías de todas las instituciones. El pacto fue iniciativa del PSOE, con la inclusión inmediata de Cs e incorporación de Ganemos.

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