Castilla y León sufre otro mal año en deslocalización de empresas: solo Cataluña perdió más

La comunidad es, con la excepción de Cataluña, la que más sufre la migración de empresas: perdió 71 en todo 2018 tras marcharse 271, casi una al día.

Castilla y León sufrió en 2018 uno de sus peores años en la deslocalización interna de empresas, el proceso en el que empresas y sociedades cambian su domicilio en la comunidad  y se marchan a otra. En total, el saldo fue de 71 empresas menos, una cada cinco días, tras arrojar la marcha de 271 y la llegada de 200. La cifra de este saldo es una de las más altas de los últimos años y confirma a la Comunidad como una de las más afectadas por el fenómeno de la migración interna de empresas. De hecho, es la peor si exceptuamos a Cataluña.

 

Un total de 2.812 empresas trasladaron su sede social fuera de Cataluña durante 2018, la cifra más elevada del país, 5,5 veces superior a las 509 empresas que llegaron a la Comunidad, por lo que cerró el año con un saldo negativo de 2.303 sociedades, según el estudio sobre cambios de domicilio publicado por Informa D&B. El proceso independentista está provocando esta gigantesca movilización, y solo otras cuatro comunidades mantienen un saldo negativo entre entradas y salidas, pero con números mucho más moderados que la catalana.

 

El siguiente saldo más negativo es el de Castilla y León, con las 271 marchas por las 200 llegadas, -71 al final del año. País Vasco perdió 29, Extremadura se dejó 23 y Asturias, 18. Las comunidades que más se beneficiaron de las salidas de Cataluña fueron Madrid, Valencia y Aragón, que recibieron el 59%, 10% y 7% de las empresas 'fugadas', respectivamente.

 

En el caso de Castilla y León, la gran mayoría de empresas se marchan a Madrid, con 154 de las 271. Otras 25 se fueron a Galicia y 18, a la Comunidad Valenciana. La comunidad madrileña es a la que más empresas llegaron en 2018, con un total de 3.049, más de la mitad procedentes de Cataluña. 

 

Además, las empresas que dejan Castilla y León no solo son más, sino que también se llevan una facturación mayor que la que traen las que deciden instalarse en la comunidad. En concreto, en ventas las 271 empresas que se marcharon sumaban 242 millones de euros, mientras que las 200 que llegaron son más pequeñas y sumaban 143,4 millones. El saldo es de -98,6 millones de euros, y el cambio de empresas que facturan casi un millón de euros por otras que no llegan a ese nivel.