Castilla y León gana la batalla de las UCI: ya tiene menos pacientes de los que podía asumir antes del Covid-19

Unidad de Cuidados Intensivos. TRIBUNA

El nivel de ocupación de las camas UCI en Castilla y León se mantiene por debajo del número de camas estructurales de las unidades de cuidados intensivos: 128 camas ocupadas para 166 habituales y más de 300 extendidas.

Los hospitales de Castilla y León han ganado la batalla de las UCI, la lucha contra el Covid-19 en las unidades de cuidados intensivos. Este viernes, el nivel de ocupación de las camas UCI en Castilla y León se mantiene por debajo del número de camas estructurales de las unidades de cuidados intensivos, con 128 camas ocupadas cuando la capacidad habitual es de 166; a día de hoy, las UCI de los hospitales regionales tiene 303 camas habilitadas aunque han llegado a tener muchas más para frenar la avalancha. La de Salamanca, que llegó a tener 55 enfermos de Covid-19, ahora está con seis, su mínimo.

 

La extensión de las UCIs ha sido una de las claves del comportamiento de los hospitales de la comunidad ante la Covid-19, y el motivo fundamental por el que el sistema no ha colapsado gracias al trabajo y entrega de los sanitarios que se organizaron para formar equipos intensivos para atender la expansión de camas de cuidados.

 

A día de hoy, todos los hospitales de la Comunidad, salvo el Clínico y el Río Hortega de Valladolid, tienen en sus UCI menos pacientes de los que podrían atender con el número de camas ordinario, el que tenían antes del inicio de la pandemia. Además, de las 128 camas ocupadas en estas unidades de intensivos, solo 47 albergan a enfermos de Covid-19 que hace días que son minoría en las unidades.

 

Las UCI de Castilla y León han llegado a tener más de 350 enfermos de Covid-19 ingresadas, el doble de su capacidad habitual de 166 camas, lo que hubiera desbordado el sistema de no haberse tomado la decisión estratégica de extender su capacidad.