Castilla y León estudia medidas “no restrictivas, sino preventivas” para las residencias de mayores en Navidad
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Castilla y León estudia medidas “no restrictivas, sino preventivas” para las residencias de mayores en Navidad

FOTO EDUARDO MARGARETO/ ICAL

Estudia pedir una prueba negativa a la vuelta y que permanezcan unos días en observación.

La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, ha avanzado que la Junta estudia un protocolo de medidas para las residencias de mayores en Navidad que, en todo caso, no serían “restrictivas”, sino “preventivas y de protección”. Entre ellas, una de las propuestas es que cuando los residentes salgan del centro presenten una prueba negativa a la vuelta y estén en observación unos días. También barajan intensificar los cribados o las pruebas periódicas que realizan a los trabajadores, así como recomendar que las visitas se realicen en espacios amplios o en el exterior.

 

Isabel Blanco admitió que desde el gobierno regional están estudiando las medidas de cara a Navidad en las residencias, aunque puntualizó que “es muy importante poner esa tercera dosis a los mayores de las residencias”, ya que “se está demostrando que la vacuna está siendo el verdadero dique de contención contra el Covid".

 

En este sentido, apuntó que los casos que se dan en las residencias “son muy puntuales”, y que “no son el problema de esta sexta ola”, ya que la mayoría de los que se dan son asintomáticos o leves. Por eso, indició en la vacunación de los trabajadores, ya que, según cifró, hay un ocho por ciento que aún no lo han hecho. “No se puede obligar a vacunar, pero sí seguir insistiendo en la vacunación de los trabajadores y de los familiares en general”, subrayó.

 

La guía de medidas que estudia la Junta para las fechas navideñas contempla la ampliación e implementación de las medidas de protección y prevención dentro de los centros residenciales, según explicó Blanco. Entre las precauciones que se plantean se incluyen que “cuando se produzcan las salidas de las personas mayores, que a la vuelta traigan una prueba negativa y que estén dos o tres días en observación”, según detalló la consejera. En este sentido, Salud Pública analiza en estos momentos la duración de esas salidas para solicitar la prueba.

 

Además, barajan la posibilidad de intensificar los cribados o las pruebas periódicas que se realizan a los trabajadores, así como la recomendación de que las visitas se realicen “preferentemente en espacios amplios, ventilados, si puede ser en el exterior”. En el caso de que no se pueda, se recomendará el uso de la mascarilla FFP2, especialmente para los residentes.