Castilla y León contempla cerrar colegios si hay brotes y recurre a grupos 'burbuja' para frenar contagios

Rocío Lucas en el IES Julián Marías de Valladolid

La consejería toma su propio camino, distinto al del Ministerio, que pedía no cerrar centros. Los más pequeños estarán en grupos autónomos que no se mezclarán entre sí para frenar contagios.

La consejería de Educación de Castilla y León ya tiene su protocolo de cara al curso 2020/2021 que, de nuevo, se iniciará bajo la sombra del coronavirus. La consejería no plantea otra cosa que la educación presencial a partir del 9 de septiembre, pero entre las medidas que va a tomar para la prevención de nuevos brotes y su expansión en el sistema educativo está el cierre de centros.

 

Así se recoge en el protocolo completo de prevención y organización del curso 2020/2021, que incluye la organización de todas las actividades y su adaptación a las necesidades de distancia e higiene que van a regir mientras dure la crisis sanitaria. Educación explica que "con la finalidad de realizar la planificación del curso académico 2020/2021, se tomará en consideración la posibilidad de que, ante un rebrote, las autoridades sanitarias puedan decretar el cierre del centro educativo y se suspenda la actividad educativa presencial". De hecho, la programación del curso se hará teniendo en cuenta esa posibilidad.

 

En esta cuestión, la Junta toma su propio camino a pesar de que la ministra de Educación, Isabel Celáa, ha recomendado no cerrar colegios. "Intentaremos que las escuelas permanezcan abiertas" en el caso de que hubiera un rebrote, y ha añadido que se está mejor informado para detectarlos, separar grupos, perimetrar los contactos y no cerrar el centro.

 

Esta posibilidad de cerrar centros y suspender actividad educativa de manera selectiva ya se puso en marcha el pasado marzo en los primeros compases de la crisis, y ahora se ha tomado en consideración a partir de que se pueda garantizar una educación telemática con la del último tramo del pasado curso, que fue satisfactoria y que se va a reforzar con cosas como la compra de 10.000 más ordenadores y medios para alumnos y profesores (ya se han comprado 2.800) o asegurarse de que no hay brecha digital y que todo el alumnado puede seguir la docencia.

 

Para ello todos los centros educativos públicos implantarán aulas virtuales para todos los niveles educativos, en el caso de que no cuenten con ellas. En el caso de los centros privados concertados que no cuenten con dicha plataforma podrán solicitar a la Consejería de Educación el uso de las herramientas ofrecidas en el Portal de Educación.

 

Para frenar posibles contagios, además de las medidas de higiene y distancia, Castilla y León va a recurrir a los grupos 'burbuja' o 'célula', pero le ha dado su propia forma. Así, estos grupos no serán especialmente reducidos en número, pero sí que evitarán la interacción con otros grupos de alumnos para todas las actividades, lo que permitiría mantener contenida un hipotético brote.

 

Educación ha llamado a estos núcleos grupos estables de convivencia y serán el sistema básico para los más pequeños, los alumnos de Infantil y primer curso de Primaria, hasta los 6 años, aquellos para los que es casi imposible garantizar ni la distancia de 1,5 metros ni el uso de mascarilla. En el primer y segundo ciclo de educación infantil y para el primer curso de educación primaria los centros constituirán grupos estables de convivencia, con un máximo de entre 22 y 25 alumnos por aula, que estará formado por estos y su profesorado. La cifra no es especialmente reducida, ya que hay grupos actualmente con menos alumnos en Infantil.

 

Estos grupos funcionarán de manera autónoma en todos los sentidos. No tendrán interacción con otros grupos, utilizarán exclusivamente sus espacios asignados, acudirán en un horario concreto a espacios comunes, entrarán y saldrán en franjas horarias exclusivas y por accesos propios, salida separada al recreo... De esta manera el movimiento dentro del aula es libre sin tener que cumplir la restricción de la separación de seguridad de 1,5 metros ni el uso de mascarilla. Sin embargo, se debe respetar la distancia mínima de seguridad entre el alumnado de diferentes grupos.