Casi 80 años de un símbolo en el primer barrio de Salamanca

Foto: Europa Press

El edificio denominado 'Grupo Mariano Rodríguez' o 'Edificio Alto de la Caja de Ahorros' fue el primer grupo de viviendas del nuevo barrio conocido como Salas Pombo o San Bernardo.

Corrían los años 40 del pasado siglo. Nada más terminada la Guerra Civil, el Instituto Nacional de la Vivienda aprobó un proyecto para la levantar el primer barrio que existió como tal en Salamanca capital, el denominado barrio Parroquial de la Falange. 

 

Este barrio lo formarían varios grupos de viviendas. El primero de ellos fue el llamado "Grupo Mariano Rodríguez" de mediados los años 40, que también recibió el nombre de "Edificio Alto de la Caja de Ahorros". Este nuevo bloque de viviendas es diferente a todos los demás de la ciudad. Se levantó con unas dimensiones grandes, si se comparan con todas las edificaciones de la época en esa zona, y se erigió en la puerta de entrada a la ciudad desde la actual cuesta de Ramón y Cajal, junto al Campo de San Francisco, las tierras de los Maristas y el Hospital Santísima Trinidad.

 

Así surgió un edificio singular no solo por las dimensiones, también por su estética, pues emerge con una imponente fachada en piedra dorada, que cohabita perfectamente con la Salamanca monumental, que está a apenas unos metros. No es necesario más de un minuto para llegar, por ejemplo, al Colegio Arzobispo Fonseca.

 

Asimismo, llama la atención un arco, sobre el que está escrito el nombre de Grupo Mariano Rodríguez, que da acceso a otras 60 viviendas en su interior -algunas de ellas, los bajos del lateral de la avenida Filiberto Villalobos, han pasado a ser tiendas-.

 

Allí, con una estética del pasado siglo, hay una zona sin posibilidad de paso para los coches, una zona sin apenas ruido que invita al juego para los niños y a la tranquilidad para los adultos, y, al fondo, en lo que un día hubo jardines, se erije una antigua fuente, sobre una escalinata.

 

Precisamente, este lugar, conocido por los vecinos como 'la copa', ha sido recientemente modificado. Atrás quedó el monocolor del pasado, con una fuente sin uso. Ahora, en él, desde hace apenas dos semanas, se puede ver un 'graffiti' de grandes dimensiones.

 

Gracias a esta pintura, de la fuente vuelve a manar agua y, a sus espaldas, descansa un jardín pintado, una imagen que recuerda la naturaleza con la que antiguamente contó el edificio salmantino de San Bernardo.

 

El 'Grupo Mariano Rodríguez' un lugar distinto, particular, y, también, punto de encuentro entre generaciones, pues el vecindario se reparte "prácticamente al 50 por ciento" entre aquellos mayores que llegaron a él hace décadas, o sus hijos ahora, y los jóvenes estudiantes universitarios, que temporalmente habitan en él, atraídos por la proximidad con el campus universitario.